miércoles, 18 de agosto de 2010

Dolor cívico de cabeza

Hace dos años me habían invitado por parte de Greenpeace a asistir a un evento afuera del Hotel San Cristóbal Tower sobre el Foro Mundial Ballenero que se iba a realizar en Chile. Niños de prebásica bailaban con los animadores y la ballena inflable. Al lado de nosotros, un grupo de universitarios con carteles en inglés que se manifestaban pacíficamente mientras llegaban los representantes mundiales.

De pronto, llegaron las fuerzas especiales con un huanaco, un zorrillo y un furgón de carabineros. Obviamente se dieron cuenta de la presencia notoria de niños que estaban bailando con la ballena inflable. Tomaron detenidos a los manifestantes (porque habían cruzado la valla papal) y se los llevaron atrás del bus de los niños que estaban bailando con la ballena inflable.

Pensé que iba a terminar todo ahí. Hueón iluso. Sacaron sus lumas y entre dos carabineros le pegaron al tipo que se estaba manifestando. Lo peor de todo era que el lugar era chico y se veía todo. A los niños les tapaban los ojos mientras se los llevaban rápidamente a otro lugar.

Hoy me levanté para asistir a la manifestación en contra del sistema educacional de hoy. Tengo el sueño de que se puede una educación mejor.

Llegué con la onda de manifestarme al igual que todos. En la movilización pasada, diez pelotudos empezaron a tirar piedras a carabineros cuando había terminado todo. Ellos querían huebear y lo único que yo quería era que se los llevaran detenidos por sacos de huéas. Anarkos con "k".

No podía permitir la escena que estaba viendo. Cinco mil estudiantes en el bandejón y diez pelotudos con los medios de comunicación a su pinta. Estaban ganando.

Avance hasta una cámara, la de Canal 13 y me metí en la noticia. Tapaba cámaras de fotos, de video y les decía a los periodistas que lo que estaban haciendo le hacía mal a los que de verdad querían un cambio en la educación.

Hoy no nos dejaron movernos. Estaba desautorizada la marcha y sin haber visto volar una piedra, palo, ni nada (a lo más un empujón de la multitud a los carabineros) nos mojó el huanaco y nos llegaron bombas lacrimógenas.

Ahora me duele la cabeza y creo que la libertad de expresión es una mierda cuando los que no estan ni ahí con la violencia son violentados por nuestros carabineros. Lo encuentro injusto. Y afecta eso mucho a la calidad de nuestra querida democracia.

Yo quiero democracia. Pero no la quiero así.

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