martes, 10 de febrero de 2015

Globos azules y rojos

Desagradable.

No hay otra expresión para un resfrío de verano. De verano en Santiago. De Santiago con 34° de calor en pleno centro. Centro donde hago mi práctica profesional. Práctica profesional que se suma a la investigación que trabajo en la U. de Chile hasta marzo.

Sin vacaciones.

-Me enfermé -pensaba en escribirle en inglés a Ghoran, un arquitecto de Montenegro que es mi jefe y que no habla español.

I'm stick, Ghoran. Sorry, but today not job -copiaba y pegaba del Google Traductor.

Pasó el domingo piola y el lunes revisando el celular, Ghoran había escrito que algo pasaba en Higueras.

Me puse el mismo pantalón de ayer, y una polera más abrigada.

-Parece que los narcos de la población le pegaron la espantá al gringo, voy a ir para allá a ver qué pasa y ver si salen algunas entrevistas.

No sé por qué mi viejo me hizo la señal de la cruz y se rió medioserioigual.

Bueno, la investigación en la que estoy trabajando trata de hacer entrevistas a familias que vivieron en la Toma de Peñalolén, y que ahora viven en las famosas "Casas Chubi". Ghoran realiza etnografía, que en español significa irse a vivir a la población un tiempo determinado.

Llegué al fondo del pasaje y lo que le pasó era peor que me imaginaba. El día anterior al gringo lo habían amenazado con un cuchillo preguntandole quién era, por qué estaba ahí, qué andaba haciendo a las nueve de la noche con el cabro chico de la vecina y una pelota en la mano.

Me cagué de miedo.

-Goran, empaca tus cosas y nos vamos hoy -no sabía como decirle en inglés que estaba ficha'o- terminemos la entrevista que teníamos para hoy y nos vamos juntos.

Hicimos la entrevistas medios nerviosos. Cuando salimos y caminamos por la calle principal de la población, se acercaron tres tipos, pasaron por al lado de nosotros y apuntaron al gringo y le dijeron,

-Este es el culia'o sapo.

-Camina rápido no más -le decía urgido- rápido pero tranquilo.

Y llegamos a la esquina para 1) entrar al pasaje, 2) sacar los bolsos y 3) irnos. Eso, cuando escucho al gringo:

-Wow, ¿que es esto? es muy raro todo.

Eran globos. Globos rojos y azules pegados en las casas. Por todo el pasaje hacia el fondo. Los vecinos afuera, y nosotros caminando lento. Y nos miraban con cara de asco. Estaba todo en silencio.

Llegamos al fondo del pasaje, abrió la reja, abrió la puerta, y cerré la puerta.

-Ghoran, ¿sabes lo que pasa? se pitiaron... murder... mataron a una persona el fin de semana.

Le termino de hablar y tocan con una piedra la reja.

Aló, Aló, contesten.

Salí a mirar. Estaban preguntandome por el tipo que vivía al lado.

Suenan bocinas. Suena uno que otro balazo. Aplausos.

Suena una canción de Don Omar.

Se había muerto en la justa, en la de su ley.

Media hora después nos fuimos.

lunes, 22 de julio de 2013

Humberstone

Ya en el bus, viajábamos ahora a Iquique.

Parecía volar en avión, subiendo la cordillerarena hasta más allá de las nubes.

Cordillera de arena.

Pachamama: parece que tienes pena.

Paramos en medio de la pampa seca. La de historias tristes y sueños traicionados por pulperías y fichas de cambio. De explotación minera desde un norte de Chile con las piernas abiertas al mejor postor. A la mejor familia inglesa. En un contrato sanguíneo que perdura hasta el día de hoy.

Capitalismo religioso, escondido en certificados ambientales truchos o lavaderos turísticos. Humberstone.

Jamberston.

Son tres mil pesos -me saludaba la recepcionista- aquí tienen su ticket y un mapa del lugar.

Llevábamos dos minutos caminando y empezamos a escuchar el rosario de cumpleaños. Las letanías de La Historia. La del desarrollo de la ciudad salitrera y su éxito mundial, con sus avances tecnológicos de la época y avemarías que creaban un tejido mitológico oficial acerca del "oro blanco" y sus años mozos.

Pero bastaba llegar hasta donde no figura el mapa financiado por Collahuasi, para quebrar con la superficie y tratar de mirar más allá del Teatro. Mirar lo que hay debajo, como ejercicio para ver el tejido subcutáneo de nuestra vida colectiva, descubriendo la explotación, las piezas de obreros solteros, los reglamentos para ducharse y comprar comida, en una disciplina y esclavitud del siglo diez y nueve.

 Aquí en Iquique hay estrés -me decía tres días antes el Cristián- sobretodo los mineros. Yo no estoy ni ahí con hacer diez por diez. Hay hasta atención psicológica, si igual es fuerte trabajar en las minas de la pampa para Collahuasi diez días seguidos, sin bajar ni ver a tu gente.

Esa conversación me golpeó en la cabeza cuando salí del lugar y comenzabamos a viajar a La Tirana.

Seguía todo, todo igual.

viernes, 20 de abril de 2012

Para todos la luz, para todos todo

Cuando me senté cerré el libro de Galeano. Nos habían dicho que si veíamos conductas agresivas, de un machismo exacervado, no dijeramos nada.

Escuché una discusión afuera y me acerqué a ver. Le habían sacado la cresta a una mujer en el terminal. Quedamos helados con el Matías y el Jordi, pero el ambiente seguía como si nada hubiese pasado.

Salí afuera y entraba más gente a la micro, mientras que el techo se llenaba de sacos de harina, cajones con tomates, mochilas y más sacos de harina. Y es que éste era el único medio de transporte que tenían las comunidades indígenas de Alto Bío-Bío: un bus que pasaba una vez al día. Donde las probabilidades de quedarse en pana eran de un ochenta por ciento.

Después supe que le habían sacado la chucha a la mujer por un lápiz pasta. Estaba roto en el suelo con bencina. Lo recogí y me lo guardé al bolsillo.

Subí de nuevo al bus y le cedimos los asientos a tres familias con niños chicos.

Miré hacia el último asiento y me sonríeron. Con unos ojos negros potentes y una vestimenta decorada con muchos colores floreados había una señora mayor de edad que me saludaba con su mirada. Al lado, su nieta. Ambas hablando en el idioma del silencio. En el idioma vivo de la tierra en que vivía. Que había sido callado por los marcianos y por nosotros. Los güincas.

Con la micro llena, apretados -y un par de gallinas- iniciamos un viaje que duraría aproximadamente seis horas.

El polvo que respiraba me mareaba. Nos miraban a todos con curiosidad y se reían.

En el camino se subieron dos güincas más. Un Opus Dei que estudiaba Derecho y su amigo buena onda. Iban a subir el volcán Copahue.

Se sentía incómodo y nos ofreció alcohol gel.

No, muchas gracias. Prefería seguir oliendo polvo que protegerme con el gel de la modernidad. Me daban unas ganas increíbles de meterle conversa a los que estaban en la micro, saber dónde vivían, cómo vivían, qué hacían, contarles lo que hacía, en la sociedad acelerada de la que me escapé por quince días, sin conocer a nadie y con ganas de irme a la chucha. Con una mochila y una pala.

No pude. No sabía cómo.

Después de seis horas me pude sentar. A dormir un poco, ya que desde Santiago a Los Ángeles pude dormir media hora.

Estábamos llegando, subiendo cerros con cascadas y ríos cristalinos. Parando cada cinco minutos para bajar los sacos del techo.

Me puse los audífonos y el celular empezó a cantar el Manifiesto Zapatista.

No morirá la flor de la palabra/ podrá morir el rostro oculto de quien la nombra hoy/ pero la palabra que vino desde el fondo de la historia y de la tierra ya no podrá ser arrancada por la soberbia del poder.

Nosotros nacimos de la noche/ pero la luz será mañana para los más, para todos aquellos que hoy lloran la noche/ para quienes se niega el día/ Para todos la luz. Para todos todo.

Me despertaron a la hora después. Habíamos llegado a Butalelbún.

Uñas de gato

En enero pasé por Los Ángeles (Chile) con un grupo de siete desconocidos y un cura jesuita. Amanecía y empezaba a caminar la ciudad con el sol, el ruido de los colectivos y las bicicletas oxidadas.

Caminamos al terminar rural. Ocho treinta y dos. El bus partía a las dos y media.

Berni, ¿vamos a conocer Los Ángeles? -le dije a mi compañera de asiento con la que habíamos compartido algunas historias de universitarios excitados por el movimiento estudiantil y la acumulación de contradicciones.

Le pedimos dos zanahorias a una señora que vendía verduras. Las regaló.

Para que se acuerden que los del sur tratamos bien al santiagüino -nos dijo con una cara no santiagüina.

Se hicieron las dos y cuarto. Y en el último andén estaba nuestro bus.

No era un bus.

Dejen las cosas allá arriba no más -nos decía el ayudante del chofer.

Pusimos nuestras mochilas y herramientas arriba de la micro. Me subí y abrí un libro de Galeano.

Éramos los únicos que hablábamos español.

Todos los demás hablaban mapudungún.

lunes, 16 de enero de 2012

598910892

Son las tres y media de la mañana. Estoy en boxer y creo tener la solución para no meterme en tanta hueá.

Mentira. No tengo solución.

sábado, 13 de agosto de 2011

Cota Mil Quinientos

Iba en subida y cada vez habían casas más cuáticas. Como que todo eran medios.

Medios autos, medias minas, medias casas, media vista, medios perros.

Era el único en la micro y me bajé para llegar a la casa de la Paty. Es la conviviente del Pepo, mi tío. Los dos médicos viajeros en congresos mundiales de medicina habitualmente y muy buenas personas. La Paty igual termina siendo mi tía y bacán. Un siete.

Toqué el timbre, suena una canción dulce y un perro Goldenretriever.

¿Qué pasa ralph? -le dije acercando mi mano para que me oliera.

Entré y me senté a la mesa. Estaban mis viejos y familiares de la Paty. Estaba en la cota mil quinientos. En San Carlos de Apoquindo. Donde la "realidad" llega por el tipo que lanza El Mercurio los sábados en el antejardín.

Bueno Pablo, aquí hemos discutido harto sobre la educación y necesitamos tu opinión -me dijo el Pepo.

Bueno, el Gobierno quiere mejorar este sistema, nosotros lo queremos cambiar. El gobierno no quiere, nosotros vamos a seguir.

Y ahí empezó el debate y comentarios al aire como "¿Hay Liceos en las poblaciones?; Tienen que estudiar no más; En la universidad de los Andes yo huelo universidad"

Familia de centro izquierda-DC.

Paré la conversación. Les dije que aquí existen todavía dos Chiles.

Le dije individualista a la Paty y que estábamos todos en un sistema cultural de puta madre.

martes, 2 de agosto de 2011

fuego

Había llegado a la casa de la Cóniko. Estaba de cumpleaños e hizo una fiesta de disfraces. Me disfracé de Cazselly.

Y mientras hablaba con la Julia -una compañera de la Cóniko que estudia Literatura- a lo lejos, se veía una gitana estupenda.

Julia, ¿sabís que? no sé como hacer para meterle conversa a esa mina de allá -le dije apuntando con el vaso de piscola.

Puta no sé, en volá te podís meter al grupo de a poco y le empezai a hablar.

¿Sabís qué? filo no más, mejor no calentarme la cabeza, si igual no me da la perso para hablarle.

Derrepente me tocan la espalda.

¿Tenís fuego? -me preguntaba la gitana.

Eh, no, no tengo -le respondí indiferente.

Imbécil.

Volvió a su grupo y encendió su cigarro con el fuego de uno de sus amigos.

Imbécil.

domingo, 24 de julio de 2011

Libro

Desde la página de la biografía de Nicanor Parra en wikipedia me fuí acá.

Quiero escribir un libro.

En treinta días.

martes, 19 de julio de 2011

diagonaloriente

No recuerdo haber silbado tanto rato. Desde mi casa hasta el campus oriente.

Quizás era la tarde. Esa naranja de autos manejando rápido en diagonaloriente, en una calle con un par de perros que ladraban cada cinco minutos.

Llegué al auditorio dos. Estaba lleno y me senté en el suelo.

Pablo, aquí hay un asiento.

Era la Trini.

Me senté y empezó. Era el maestro Gabriel Salazar hablando sobre democracia.

De la cagá que estaba quedando con la educación y con el sistema político. Según la Adimark de este mes, estamos a un 30% de que se vayan todos a la conchadesumadre, como canta la Bersuit.

Atrás estaba el Pito. Del NAU. El movimiento político de la PUC que la ha romp'ío este año. Sesentones, de centroizquierda y con los pies en la tierra.

Nacieron el 2008 y llevan tres FEUC.

Ganándole a los gremiales financiados por la Fundación Jaime Guzmán y a la UDI.

Já.

Me levanté de la silla, mirando la panorámica para cachar si había llegado una amiga de una amiga y fui a saludar al Pito.

¿Una chela después Pablo?

Buena, pero hace un frío de mierda hueón.

sin título

Venía en la D03 hacia mi casa y me di cuenta de lo botado que tenía este blog.

La cantidad de cosas que he pensado en escribir y lo botado que lo tengo.

Por que me he creído el cuento de hacerme el lleno de cosas con proyectos que no me dejan ponerle mute al día y respirar aire helado.

Que al final ni me resultan.

Desde crear un programa para el fomento a la lectura, con abuelas motivadas a contar cuentos a niños en riesgo social, hasta diseñar un sistema de reciclaje en mi universidad.

Nada.

Ni la INJUV, ni la municipalidad, ni mi universidad, ni nada.

Y soltero, con unos kilos de más y dos platos con un pan derretidofrío con merkén encima.

Creyéndome a veces alguien que no soy.

Yo le llamo la adolescencia 2.0.

domingo, 5 de junio de 2011

Bullying

Entraba al metro y subían tres más.

De colegio, dos tipos le pegaban a uno.

No supe qué hacer.

mantener el brainstroming

martes, 3 de mayo de 2011

Chispa

Se me ocurrió algo: sacar los ficheros médicos de hospitales públicos y publicarlos a la ciudadanía. Lo mismo para carabineros y hacer un mapcity para informar a la gente dónde han ocurrido asaltos. O lo mismo para las cuentas de la luz, el agua y el gas.

domingo, 3 de abril de 2011

hueón pollo

Golpeaban la ventana del bus. Estaba de copiloto con un gorro de duende irlandés, una credencial de encargado de bus y la polera azul de mi viejo que ocupaba en los 80'- 90'.

Miré atrás y había una mina que ponía su boca en la ventana de la primera fila, que daba al copiloto, al lado de mi cara.

¿Oye, te molesta que haga eso? -me preguntaba abriendo la puerta del copiloto.

Ehm, ¿qué? -hueónestúpidoporquenoleseguisteeljuego.

¿Que te tire besos po, te da verguenza?

Ehm, no. -sacodehueasestámuybonitahácelaentera.

Terminó la conversación, cerró la puerta y se fue atrás del bus.

Me frotaba la cabeza con la palma de la mano en señal de lasvendíconcuática.

Me levanté, iba a ir a su asiento, le iba a preguntar como se llamaba, la iba a invitar a otro asiento, le hablaría un poco y me la agarraría. Ella quería huebeo y yo también.

Llegué al par de asientos aladoatrás de donde estaba sentada con su amiga y la miraba cantando Sr.Cobranza de la Bersuit en unos acordes con alcohol del último universitario del bus. No sabía cómo empezar el huebeo.

Filo.

Volví al asiento del copiloto y empecé a hablar con el conductor.

¿Sabe lo que pienso yo? esa hueá de ley que hicieron de las cuatro horas no sirve para nada, durmiendo cuatro horas en un viaje largo ¿cómo me levanto si me despiertan cada cuatro horas?

Mal supongo.

Si po', si aquí la hueá la hacen al puro despelote.

Abrieron la puerta del copiloto. Con la velocidad se abría y se cerraba a cada rato. Estaba ella de nuevo, hablándole a sus dos amigos de la primera fila, y dejé la mano en la puerta para que no se cerrara con seguro.

Solté la puerta porque estaba tomando la puerta ella y se apretó mágicamente los dedos.

Ouch' me doblé los de-dos -le decía a sus amigos mirándome.

¿Fué culpa mía?

Sí, que eres bruto.

Discúlpame, ¿cómo te llamas?

Camila ¿y tú?

Pablo -ahora empezaban a silbar en tono cueca sus amigos cagados de la risa.

fiú fiú - fiú fiú

¿Qué estudias Pablo?

Sociología ¿y tú?

Educación Básica.

Ahh, buena -le respondí un poco artificial.

Llegó el silencio maricón con olor a bencina y no supe qué hacer. O se había acabado la conversación o acabé la conversación. Penca.

Hueón Pollo.

Amague

Terminaba la tarde y la calle principal del Quisco ahora iba en subida; los cerros también y los pies tenían pegado los últimos granos de arena del día. El viento medio frío y una primera estrella decoraba la once de pan tostado y palta. Llegaba la noche de olores a cabaña, shampoo y Axe Fusión. Hoy era noche de carrete.

Sonaba el primer sub-bajo del Guetta y la muchacha movía su poyeralais de flor comprada en patronato antes de navidad.

La ley de los tres segundos y Alexis no la pensaba tanto. Le dijo algo imbécil y no lo escucharon.

-¿y tú quién eres? -le dijo María Ignacia.
Un angel -contestó- y vivo en el cielo.

Ella rió; estaba prendíalcohol como Alexis.

Bailaron raro, María Ignacia con su pucho en entre los dedos y con otro el vaso de piscola bien helada. sentía Alexis que quería más. Un amague en sus mejillas rojas y el primer contacto sensible con sus labios.

¿Qué onda? -le dijo apartándose bruscamente.

Mala volá. Tenía pareja.

Supo cuando un golpe en seco en su mejilla le decía que se había metido en un juego equivocado.

Abrió los ojos en el piso mojado y miró la luna brillante de vidrio que iluminaba.

Daba vueltas, vueltas y vueltas.

domingo, 27 de marzo de 2011

¡Oye, déjate de molestar!

Algo que me emputece del metro es la legitimación social espontánea de conductas que se construyen espontáneamente.

Ya perdí la cuenta de las veces que discuto en el metro. No puedo aguantar ver a gente que aplica mode-sleep al tocar su trasero con un asiento del tren. O que se sientan a la ventana del pack de cuatro asientos que hay en los vagones, sacando un libro que les tapa la visualsolidaria -excepto en el paisaje de lineas fugacez del túnel- y se hacen los desentendidos cuando hay una mujer embarazada al frente de ellos.

Me da lo mismo si reacciono de mala gana. Me empelota.

Hace un par de meses (en realidad hartos más por que ya ni escribo) leía llegando a Tobalaba a Salazar sobre Diego Portales. Piñera queda chico. Y Salazar: un genio.

Se abrieron las puertas y empezó el pastor a gritarles a las ovejas que hoy era el mismo lunes de todos los días. Caminando en medio del rebaño y viendo a lo lejos la voz de los guardias que simbólicamente nos ladraban como Border Collie, ví a un ciudadano que llevaba a su hijo en silla de ruedas.

Desconfiando un poco de mi ingenuidad cívica, me adelanté y esperé con mi espalda apoyada en la muralla al lado del ascensor para discapacitados.

Obvio. Llegó una ráfaga de viejasmultibolsas, que tenían la habilidad para caminar rápido y acomodar sus bolsas Hites, Zara y Johnsons en la entrada del ascensor y esperar a que se abrieran las puertas, para no caminar hasta las escaleras mecánicas y llegar más rápido al cambio de linea.

Se abrieron las puertas y apretadamente en cinco segundos estaban listas para subir al menos uno. Mientras que los únicos que no pudieron entrar eran tres: el Papá, el hijo discapacitado y su silla de ruedas.

Pocas veces me dá la hueá de increpar en espacios públicos a la gente. Pero cada vez va en alza. Quizás termine detenido nuevamente este año por abrir la boca cuando me corresponde.

Señoras, van a tener que dejar entrar a este niño que está en silla de ruedas -les hablé en un tono fuerte para que se percataran las otras ovejas que subían a las ochoymedia de la mañana. Había puesto mi pie en la puerta para que no se cerrara el ascensor.

Nadie me contestó.

¡Ya pues, como no se van a bajar! -les volvía a insistir tratando de nunca quedar como el hueón loco que se sale de lo cotidiano.

Ninguna cómoda señoramultibolsa me respondió. Veía ahora como una señora al fondo apretaba el botón de las flechas juntas "> <" reiteradamente.

Se estaban cerrando las puertas de nuevo y me emputecí. (este puntoaparte lo teclié fuerte)

Le pegué una patada por el costado a la puerta que se cerraba y se volvió a abrir. Ahora las cómodas ciudadanas me miraban con cara de miedo.

¿Cómo son tan inconscientes? ¿Es que acaso no ven que este niño no puede subir las escaleras y ustedes sí? -les gritaba con voz fuerte y grave.

Es que yo tengo un problema a la columna, estoy en tratamiento -se atrevió a responderme una.

¡Pero señora, usted llegó caminando como no tiene consideración! ¡Que alguien se baje ahora!

El pito del ascensor llevaba ladrando varios segundos. La situación, que en el contexto no superaba el minuto, se volvía cada vez más tensa.

Mijo, no se preocupe, ya me subo en el otro -me tomaba del hombro el papá.

Es que no puedo tolerar esto -le contestaba con el pito todavía sonando y mi pierna estirada en la puerta abierta del ascensor.

Oye, déjate de molestar po' -me gritó el niño en silla de ruedas, moviendo su brazo en señal de "no sigai huebeando".

Sentí en pausa el momento, como la vez que me asaltaron en octavo básico y me quedé helado. Me apretaba la garganta y le hice cariño al niño en el pelo mientras el papá lo retaba.

País de mierda -les dije, masticando cada letra a las viejas y a sus bolsas de multitienda mientras se cerraban las puertas del ascensor y volvía todo a la normalidad.

lunes, 21 de marzo de 2011

dosenuno

Cuando ya me empezaba a aburrir llegó. Escoltado por ocho carros blindados, se bajó Mickey de su limusina y entró a La Moneda. Viva la globalización, el cambio, la integración y el Chile emprendedor.

No lo ví; estaba todo preparado para que la gente no lo pudiera ver.

Cerraron las puertas de La Moneda y la gente que estaba afuera quedó esperando algo más. Yo me fuí, caminando por Bandera pensando en esta otra gente, la "clase políticatécnica" que estructuralmente está separada de la realidad pero que tiene telescopiosociales para ver de lejos cuantitativamente.

La imagen se separa de la realidad, se construye artificialmente, se le da una connotación legítima y con eso se mueve toda la licuadora.

Había otro Chile. Un Chile diferente que se encontraba a menos de una cuadra de La Moneda. Un ciudadano pidiendo limosna, una tienda de ropa usada, un robo sutil y un hombre de unos cincuentaicinco corriendo detrás de su billetera con doscientosmil pesos.

Le pregunté a la mina que atendía cómo eran los asaltantes y me lancé a correr por el centro de Santiago. No los iba a encontrar, me daba lo mismo.

Catedral, Santo Domingo, Rosas y San Pablo. Un minuto de alteración a la estrutura y todo a la normalidad.

jueves, 18 de noviembre de 2010

La peor forma de terminar el día

"Por lo cual, tienen un poder coercitivo que se expresa de distinta forma (reglas de conducta, conciencia colectiva, fuerza física)"

Listo. Había terminado la segunda prueba de teoría sociológica.

Pasaron diez minutos y ahora caminaba al lado de La Moneda. Con su gigante bandera totémica que me saludaba imponentemente. No le compraba nada de lo que me decía.

A lo lejos, más de cien personas corrían hacia donde yo estaba por la Alameda. Paré de caminar. Vi un guanaco que escupía cada vez más cerca mío.

No me alcanzó. Perdí a mis compañeros de universidad con los que iba a ir a carretear y entré a un edificio. Un par de tipos se lanzaron a la pileta y les dieron de recompensa cuatro lumazos y patadas de fútbol disimuladas.

Pensé que había todo temrinado. ¡Pamplinas! igual caminé viendo como les pegaban a los manifestantes en la entrada de la microverdeoscuro. También como empujaban y no dejaban grabar a un tipo que tenía una cámara.

Es un espacio público y tiene toda la libertad para grabar -le dije al mastodonteverde.

¡GRRRAAAGTH muévete tú! -me gritaba, empujándome con una luma en la mano.

No me empuje, si ya me estaba retirando del lugar -le respondí.

Me volvió a empujar.

¡No le he hecho nada a usted para que me empuje!

Me agarró del brazo y me empujó hacia las tortugas ninjas. Ví como tres ahora me doblaban los brazos para mo moverme y me tiraban a la microverde.

Subí y las lumas, botas y brazos moreteados volaban adentro. Atiné a sentarme al lado del chofer. Adentro peleaban veinte manifestantes contra seis carabineros.

¿Y vó que hacís acá? ¡Muevete! -me gritaba el chofer, llamando a un paco para que me sacara.

Casi me pegan. Me senté al fondo de la micro y me quedé viendo la escena.

Me acordé de las historias que me contaba mi vieja sobre la dictadura. Pensé que hubiera sido lo mismo pero con metralletas, electricidad, torutas y muerte.

Menosmal que estábamos en democracia.

Me sacaron a las 23:30 después de haber visto a dos personas amenazando con suicidarse en el techo de la cancha de la comisaría, de haber visto a un carabinero dejando inconsciente a un detenido, de haber escuchado de un paco que mató a un delicuente sin remordimiento y haber gritado mi rut con mi espalda en una muralla formado junto a treinta personas en fila.

sábado, 16 de octubre de 2010

Consulta médica

Llegó al consultorio estelar y sacó un número para que lo atendieran. Se sentó junto a varios enfermos que sin duda sabían que su enfermedad era lo más natural del universo.

Sin embargo, desde hacía unos pocos miles de años y después de un enfriamiento que la tuvo por otros miles de años atrás en reposo absoluto, Tierra, había sentido una picazón cada vez más aguda.

¿Planeta Tierra?

¡Sí, aquí estoy! -levantándose y caminando hacia la galaxia Integramédica Universo.

Entró a la consulta y lo atendió el doctor.

¿Dime Tierra, qué te ocurre ahora?

Doctor, hace cientos de años vine a su consulta porque tenía una picazón con ronchas en todo mi cuerpo. Lamentablemente después de un enfriamiento que tuve hace miles de años atrás, este problema empezó y ha aumentado exponencialmente. Incluso mis manchas verdes cada vez oscurecen más, tengo mal olor, mis extremos blancos van encojiéndose y me siento muy mal.

El doctor se levantó y con una lupa gigante miró el cuerpo de Tierra. A los pocos segundos sus ojos parecían salirse de su cabeza y se apartó de la Tierra con desprecio.

Disculpame tierra, pero te debo decir que tienes cáncer.

¿Cáncer a qué? -preguntó La Tierra preocupada.

Todavía no lo sabemos bien, parece que es una especie de bacteria que se reproduce cada vez más y se alimenta de tu cuerpo. Debes pasar a pabellón, te vamos a curar como sea posible, porque si no hacemos nada hoy, en algunas decenas de años, ¡decenas! esta peste te cubrirá por completo.

Abrió de su cajón un spray y lo espació a toda la Tierra.

¿Qué es lo que me estás espaciendo Doc?

Es un medicamento que ayuda a matar a todos esos bichitos que tienes en tu superficie, llegan en cápsulas y destruyen todo lo que sea maligno para tu salud. Pero te debo contar Tierra, que en tu organismo existen bacterias que no son malignas y te ayudan.

¿Y cuánto se demora el proceso?

Aproximadamente tres meses, ocupalo cada 48 horas y santo remedio.

¡Ay doctor, no sabe lo feliz que estoy ahora, gracias!

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Las moscas

Había una mosca bailando en un basural. Se deslizaba por la tapa de yogurt de vainilla como un galán. Nadie dudaba de su capacidad para atraer mosquitas poncias; un poco de excremento de perro en las patas y estaba ready para toda la noche.

Se encontró un día con la mosca Yamira, la invitó a la vega a saborear un tomate aplastado y después a la picá del ratónmuerto en Rosas #2567.

¿Sabís qué Yamira?, esto de ser glamoroso entre las moscas me tiene un poco chato. Ayer hice el amor en el balcón del Hotel Hyatt con la mosquita Adriana y me pilló el mosco Juan. Estoy cagado, mañana me espera en el Mc Donald para un duelo.

Yamira lo miraba con cara de comprenderlo como mejor amigo. Mentira. Le tenía más ganas que saborear una vitrina en el matadero de Franklin.

"Er Mosco" te voy a decir'te una hueá. Hace tiempo que mis alas me vibran por ti -le dijo Yamira con 3000 ojos mirándolo fijamente.

¡Pero Yamira, no puede ser! Te conocí cuando estábamos agonizando con el nuevo Raid matamoscasyzancudos y juramos que íbamos a ser hermanos por siempre.

¡Mentira, yo te amo! -frotándose sus patas con tomate.

Lo siento Yamira, debo irme al Mc Donald -y partió volando al compás del viento.

En el Mc Donald lo esperaba el mosco Juan. Estaba en la esquina del techo de las papas fritas. Hoy tenía que morir Er mosco por haberse acostado con la mosquita Adriana.

Cuando llegó er mosco, Juan se lanzó a toda velocidad con sus mil ojos apuntando al ala izquierda de er mosco.

Sin embargo Er mosco sabía como defenderse y esquivaba todos los golpes. Luchaban en el aire, como Gokú con Vegetta supersaiayin. De pronto se siente un golpe de plástico seco. Había caído Juan y Er mosco en el aceite caliente de las papas fritas.

Habían muerto los dos, moviendo por última vez sus patas. Cerraron sus últimos 300 ojos cuando una boca dejaba todo oscuro y los escupía al suelo con cloro.

Adriana tuvo esa misma noche sexo con el mosco Rafael en el baño de una casa de Vitacura.

Yamira se quitó la vida oliendo Raid en la bodega de un supermercado.

sábado, 11 de septiembre de 2010

Sin notebook

Perdí todos los datos de mi notebook. Cagó hace un mes y esperé 20 días por la garantía que todavía tenía (faltaban 8 días para que caducara) para que le cambiaran el disco duro. Quedó impeque.

Y sin internet, ni computador por 20 días, hablé más que la chucha con mi vieja. Fui un hijo más sociable.

Igual fue piola estar desconectado del mundo. Lanzamos el proyecto de Abuelas Cuenta Cuentos, le pegué una patada a una bomba lacrimógena en Alameda y vomité de ebrio (nunca lo había hecho); me sentí como metalero sureño que camina solo con la polera vomitada por la carretera.

viernes, 20 de agosto de 2010

¡Envidia! (Texto sacado de un papel tirado en una mesa de la Biblioteca Nacional)

Toda la crítica que se le hace a nuestro Presidente Piñera es solamente envidia ¡Si señor, solo envidia!

¿Por qué Piñera teniendo ya en sus manos el poder político logrado en buena ley -adquirido con su dinero bien o mal habido dicen sus críticos- no puede continuar haciendo negocios con Información Privilegiada, siendo ahora presidente, tal como lo hizo antes?

Yo estimo que puede continuar incrementando su fortuna más y más para lograr ser el multimillonario número uno de la Tierra si todavía le quedan huceos para depositar nuevos millones de dólares extras con Información que consigue.

El Presidente Piñera convertido en Giga multimillnario sería para Chile tener un premio importante, una especie de premio Nobel en economía.

Tiene derecho, tenacidad, fortaleza y dinero incluso, para comprarse al Supremo Creador y sentarse a su diestra cuando se muera poseído por el frenesí de sobresalir, decollar, en ese otro mundo también.

Lo mal intencionados pueden pensar que lo que quieren como cuando comentan que si se deja este mundo su alma escapará presurosa de un individuo que ha tenido una moral despreciable en su vida.

¿Por qué tanta envidia contra este Presidente?

¿Acaso no tiene derecho a mejorar su propia renta como cualquier ciudadano pobre de este país?

Texto sacado de un papel tirado en una mesa de la Biblioteca Nacional

miércoles, 18 de agosto de 2010

Dolor cívico de cabeza

Hace dos años me habían invitado por parte de Greenpeace a asistir a un evento afuera del Hotel San Cristóbal Tower sobre el Foro Mundial Ballenero que se iba a realizar en Chile. Niños de prebásica bailaban con los animadores y la ballena inflable. Al lado de nosotros, un grupo de universitarios con carteles en inglés que se manifestaban pacíficamente mientras llegaban los representantes mundiales.

De pronto, llegaron las fuerzas especiales con un huanaco, un zorrillo y un furgón de carabineros. Obviamente se dieron cuenta de la presencia notoria de niños que estaban bailando con la ballena inflable. Tomaron detenidos a los manifestantes (porque habían cruzado la valla papal) y se los llevaron atrás del bus de los niños que estaban bailando con la ballena inflable.

Pensé que iba a terminar todo ahí. Hueón iluso. Sacaron sus lumas y entre dos carabineros le pegaron al tipo que se estaba manifestando. Lo peor de todo era que el lugar era chico y se veía todo. A los niños les tapaban los ojos mientras se los llevaban rápidamente a otro lugar.

Hoy me levanté para asistir a la manifestación en contra del sistema educacional de hoy. Tengo el sueño de que se puede una educación mejor.

Llegué con la onda de manifestarme al igual que todos. En la movilización pasada, diez pelotudos empezaron a tirar piedras a carabineros cuando había terminado todo. Ellos querían huebear y lo único que yo quería era que se los llevaran detenidos por sacos de huéas. Anarkos con "k".

No podía permitir la escena que estaba viendo. Cinco mil estudiantes en el bandejón y diez pelotudos con los medios de comunicación a su pinta. Estaban ganando.

Avance hasta una cámara, la de Canal 13 y me metí en la noticia. Tapaba cámaras de fotos, de video y les decía a los periodistas que lo que estaban haciendo le hacía mal a los que de verdad querían un cambio en la educación.

Hoy no nos dejaron movernos. Estaba desautorizada la marcha y sin haber visto volar una piedra, palo, ni nada (a lo más un empujón de la multitud a los carabineros) nos mojó el huanaco y nos llegaron bombas lacrimógenas.

Ahora me duele la cabeza y creo que la libertad de expresión es una mierda cuando los que no estan ni ahí con la violencia son violentados por nuestros carabineros. Lo encuentro injusto. Y afecta eso mucho a la calidad de nuestra querida democracia.

Yo quiero democracia. Pero no la quiero así.

domingo, 15 de agosto de 2010

La Virgen de la Candelaria

Eran las once de la mañana y estaba todo oscuro. Un ruido de licuadora se escuchaba a lo lejos. Pensar que ese ruido podría ser el comienzo de una nueva vida me llenaba de esperanza.

Tenía el estómago vacío. Nadie hablaba y yo abría los ojos a la oscuridad pensando en mi familia. Dos hijos, una mujer hermosa y el verano en Tongoy con el Flaco Gonzalez y sus cabros chicos. Lo pasamos la raja. Hasta el perro se metía en las olas a buscar los cochahuyos que les tiraba el Felipito.

Ya habían pasado diez días. Seguramente estaría la grande en Chile con lo que está pasando. Terremoto por el sur hace pocos meses y ahora mineros atrapados en el norte.

Ayer se murió el Juan. La deshidratación, las nauseas de saliva y su herida expuesta lo hicieron descansar eternamente. Les dije a mis compañeros que hiciéramos un responso y que lo enterráramos cerquita, como un mátir, en la tierra donde nació, trabajó y lo vio irse.

Aunque han pasado muchos días, estamos más calmados que cuando nos quedamos atrapados. El Guatón ha tomado el liderazgo y sabe mucho de las minas. Nos dijo que nos dejáramos de huebear porque nos sacaban seguro al otro día. Respiramos profundo. Y con el polvo de la tierra en nuestras narices nos calmamos.

Karen, te amo. No sabís cuánto me hacís falta. Siento que estai al lado mío, sentada en esa roca de mierda que me ha acompañado estos diez días.

Salve, salve, Virgen morenita -repitió el Sergio más de cien veces. Las había contado hasta que dos brazos apagaron la oración.

¡Cállate hueón, me tenís enfermo! -gritaba la voz del Román. Era el minero más choro, el más foulero en las pichangas y parte del sindicato.

Le dije que se calmara.

A pesar de que no creía en nada, hoy se celebraba la fiesta de la Virgen de la Candelaria.

Justo en ese momento la tierra empezó a vibrar. El ruido de la licuadora ahora nos dejaba sordos.

Una luz bajaba hacia nosotros.

¡Salve, salve, Virgen morenita! -decía con más fuerza el Sergio.

sábado, 14 de agosto de 2010

Cuando esté viviendo solo

Viviendo solo me imagino en un departamento con olor a pimentón a la hora del almuerzo y café en la tarde. Con Chopin, Kings of Convenience y Radiohead acompañando a mis estados de ánimo. Mi piano y hojas de partituras que me he aprendido sólo hasta la mitad estarían encima de la mesa. Al frente del piano un sillón de mi estatura a lo largo. Al lado, el cuadro realista en movimiento de la ciudad.

Más libros que la chucha y sin televisión.

En el corazón de una ciudad cualquiera, donde pueda ir caminando a comprar pan, leer el diario y haya una estación de metro cerca. Donde se escuche el soundtrack urbano de la noche; el motor de una micro solitaria, el borracho que le canta al mundo y un perro vagabundo.

Y escuchando más fuerte que la chucha Sur le fil

jueves, 5 de agosto de 2010

Mi conciencia inconsecuentemente verde

Estoy pensando en un día mandar todo a la mierda y abstraerme de todo. Quedar en pelota. Pensando en que se puede lograr un mundo mejor dentro del mundo.

Si sé que es muy idea de persona con diecinueve años que estudia una carrera humanista en la volá.

Estoy tratándo de organizarme y "okupar" (sí, como los okupas) un terreno que nadie ocupe. Sin anarquismo, ni volás con bombas molotov. Que sea un huerto orgánico de resistencia. haciendo talleres, compostaje, invernaderos e intervenciones de Guerrilla Gardening en la ciudad.

Que sea un cáncer la hueá. Un cáncer verde. Que de a poco mate a esta fucking sociedad que consume hasta las patas, se endeudan hasta las patas, contaminan hasta las patas y nadie hace nada.

En volá dure pocos días mi ECOvilla, pero de verdad que me imagino muy posible la migración en unas décadas más de la ciudad al campo. ¿Es que todos deben estar conformes con vivir en esta masa ciudadana apestada de enfermedades psicológicas, violencia simbólica y física? ¿Qué pasa con los que no quieren vivir así, habrá presionar el botón de alarma en Chile y encontrarlos en Puerto Varas?

Humanidad actual e ideólogos del pasado: No me quedo conforme con su proyecto de vida. Me encantaría ser animal. Son lo más preocupados del medio ambiente y no necesitan campaña de reciclaje y ni una hueá.

Avatar me dejó pa' la cagá. Si podemos llegar a la luna y hacer clonaciónes; ¿Por qué no nos podemos comunicar con las palomas de la Plaza de Armas? Es bastante hueona la pregunta para la modernidad, para el tiempo en que vivo. Pero no decidí vivir en este tiempo.

Me acordé de la vez que hablaba con Manuel Baquedano, el presidente del Partido Ecologista de mi país. Le creí. Va a haber un momento en que esta hueá va a colapsar. Y la tierra no se va a demorar nada en comerse toda la basura que ha creado el hombre.

Igual soy un hueón basura. Las dinámicas sociales me han desarrollado así. Para elegir el transantiago y contaminar, para botar materiales reciclables a la basura en mi departamento y para que nunca piense en okuparme un espacio sin nada y volverlo verde. Con vida. Sin nada de hueás inventadas por el hombre.

Imagino la situación y me veo con el Alcade de pelicula que nos desaloja como si hubiéramos entrado a robar, a drogarnos, a tomar y follar en vía pública. Imbécil. Otro instrumento institucional legal respresentativo y conceptos raros para legitimarlo.

Desahogo de una revolución culiá in my mind. Mode: off.

Coalition Of The Willing from coalitionfilm on Vimeo.

sábado, 17 de julio de 2010

World Press Photo 2010

Habían pasado diez minutos. Igual la llamé para decirle que estaba en Baquedano. Fuck; se demoraba más de la cuenta el comercial que tenía que grabar.

Puta filo. Subí a la superficie y me encontré con el Wolrd Press Photo 2010.

Cuático. Para mirar cada foto sus cinco minutos.

Se me olvidó que me habían dejado plantado.



Del 14 de julio y hasta el 15 de agosto, Sala Fundación Telefónica.

miércoles, 14 de julio de 2010

Caña de pescar

Caña de pescar y un televisor encendido en la oreja. En cama, el sonido del pijama con el plumón suenan como rastrillo en el cemento. La aspiradora que te aspira la cara deforme. En el baño, un espejo; cara pálida desfazada dos segundos por movimiento facial. La velocidad del cuerpo es más lenta que el de las neuronas. Sol de mierda, no quiero luz.

No más tequila.

jueves, 8 de julio de 2010

Habían soplado las velas del cumpleaños

Hojas cafés y olor a humedad. Con el corazón en la garganta -que me levanta el dedo del medio- a uno bajo cero en polera sin mangas. Trotando.

Te queda poquito pa' alcanzarla -me decía un jardinero arrugado con manos secas.

Tenía un trasero de mina de veinte años a cinco metros míos.

Terminé a los veinte minutos hecho bolsa. Caminaba después a mi casa. Las manos hundidas en los bolsillos, estirando el buzo y los hombros en el cuello. Mirando al cielo y la cordillera con la nieve manchada de grismog. En mi volá de universitario que ve todo abstracto, nada total, todo válido, todo diferente.

Auto frena. Golpe. Dos piernas dan vueltas en el aire. Habían rayado la obra de arte. Habían reventado el globo. Habían soplado las velas del cumpleaños.

Siento que alguien me tira de los pies y me deja en el suelo. Ese suelo gris de chicles oscuros pegados.

Volvía a donde siempre estuve. Un auto rojo con los vidrios rotos, gente amarrada a la escena y un pobre viejo tirado en el suelo.

Corrí a la comisaría que estaba a nada de cuadras. Llegué con un carabinero a la escena.

Y el imbécil del conductor ponía cara de yonohicenada y se excusaba.

Lo putié. Por que aparte de haberme tirado de los pies, atropelló a una persona en paso de cebra. No tenía justificación: La cebra tenía la razón.

Pero justificación le daba un troll cívico, el que siempre sale colado de la multitud. Lo defendía. Otro imbécil más. Otra puteada más.

¿Está todo bien? -le pregunté al Jefe Gorgory verde.

Si, está todo bien.

Todo bien pero yo no. Me habían despertado de un sueño que nunca fue.


Wassily Kandinsky, Zigzag blanco, 1922

miércoles, 16 de junio de 2010

Una moneda de cien, una de cincuenta y dos de diez

Y ganó Chile. Igual faltó el segundo gol.

Lo ví en mi casa. Solo, pero me sentía allá hueón. Fue la zorra esa hueá.

A las 11:00 tenía que juntarme con el director de la coorporación cultural de La Reina.

Me fué la raja, demostramos confianza y lo convencímos con la Trini, muy buena volá.

Pa' la PUC, churrasco de $1700 y con el maestro Larraín.

Después a la CEP; medios de comunicación y delincuencia. De lo que va del año han muerto 8 reos, más de 500 apuñalados, hay plagas de sarna y el estado no les da almuerzo. 2500 reos es la capacidad máxima de la cárcel: hay actualmente 7350, existen 5000 compadres con orden de captura. Que si se viene una huelga "hambrienta", donde luchen por mejores condiciones, el gobierno de va a la mierda.

Salí con $170 pesos en la billetera. Fuí a comprar algo en un local del metro.

Hola, qué hay de $170?

A ver, dame los $170... elige cualquier cosa.

Cualquier cosa? -le dije pa' la cagá.

Sí, saca nomás, renuncié hoy, estoy chata de esta hueá.

Me compré una barra de manjar artesanal de $800 por una moneda de cien, una de cincuenta y dos de diez.

lunes, 14 de junio de 2010

Hablando con Jorge Gonzalez

Llegó mi hermano amurrado. Como pendejo que está a punto de llorar pero no llora. Le robaron el celular en el metro.

¿Qué pasó hueón?

Na' me robaron el celular en el metro, un flaite culiao, duró una semana la hueá -me dijo.

Descolgué el teléfono de mi casa y llamé. Tres veces me cortaron; la cuarta me respondieron.

Aló? -me respondía un viejo con tono culto-flaite.

Aló, este celular es de mi hermano, por qué lo tiene usted?

Ah, no me... me lo encontré.

Ya... y cómo lo podemos hacer para que me lo devuelva?

Yo, yo no puedo, vivo en una villa de Buin.

Pero nos podemos juntar?

Sí, mañana en el centro a las 7 de la tarde.

Mejor en el metro Tobalaba a las 7, le tinca?

Ya.

Tiene usted un celular para contactarme con usted?

No, no tengo, sólo este.

Y su número de casa cuál es?

No, no tengo teléfono.

Y algún mail?

Tampoco, todavía no llega el interné a la villa.

Usted cómo se llama, disculpe?

Jorge Gonzalez, como el de los prisioneros.

Já. Y... entonces mañana a las 7 de la tarde en Tobalaba, puedo confiar en usted, cierto?

Si, si.

Okey, chao.

Chao.

(¡Chao, conchetumadre!)

lunes, 7 de junio de 2010

Formas de celebrar un cumpleaños

Materiales: Un pinguino o manqueque, una vela, fósforos o encendedor.
Lugar: Vagón del metro.
Horario: Lunes rutinario a las 7:50 de la mañana.

¡Hola Jose! Feliz cumpleaños! apúrate que van a cerrar las puertas de tren!

(entrar al tren)

¿Te han celebrado un cumpleaños en el metro? Es que invité a él a ella, a él, a él y todos los que ves ahora.

(poner encima del pastelito una vela y encender con los fósforos o encendedor)

Pablo hueón que verguenza.

¡Cumpleaños feliz, te deseamos a tí, cumpleaños Josefina, que los cumplas feliz!

¡Apaga las velas pos pava, todos te están mirando!

sábado, 5 de junio de 2010

Por San Carlos de Apoquindo

Fue medio raro. Me levanté como si fuera Lunes a presentar el proyecto a la biblioteca de la municipalidad de La Reina. Todo la raja, el tipo encargado de la biblioteca me apañó demasiado.

Corriendo tomé la 403. Llamé a mi casa; no había nadie. Me bajé para cambiarme los pantalones arrugados y comerme un pan con jamón y queso. Denuevo la 403 y llegué al Centro.

Hoy es el día mundial del medio ambiente, hubo una marcha shuer loca por huérfanos empezando en La Moneda. Me encontré con la Coni que hace tiempo no la veía.

¡Buena hueón!

¡Buena Coni, tanto tiempo, t'ai más mina!

Y me fuí en la volá hablando de Guerrilla Gardening.

Llegamos a Plaza Brasil con la Camila Moreno cantando y Joe Vasconcellos después.

Después a cruzar Santiago en Metro hasta San Carlos de Apoquindo. Metro los Dominicos: otra hueá. Vacío y con más señoras trabajadoras puertas adentro que con pelo lais.

Tomé la micro. No sabía a donde chucha me tenía que bajar. Me senté y tres asientos más adelante, al frente mío, había una mina muy bonita. Mientras leía el Le Monde pensaba como mierda le podía hablar sin que fuera jote. Mágicamente se bajaron todos; no sabía donde bajarme.

¿Disculpa, -sin pararme del asiento- sabís si esta micro llega al estadio?

Ehm sí. Te tienes que bajar tres cuadras más allá. ¿Oye, tú estabas en la marcha del medioambiente o no?

(cuático hueón) Jaja sí, por qué?

Porque te ví ahí, vengo llegando de allá -parándose del asiento.

¿La dura? que buena y, ehm, que estabas, osea que con quién estabas?

Con unas amigas del cole.

Ah, osea que vas en el colegio todavía... -le dije.

No, me tomé un año. Y cómo te llamai? -me preguntó.

Ehh, Pablo -le respondí con voz media rara.

Pero Pablo cuánto, pa agregarte a Facebook...

Pablo Flores Pineda. Se te va a olvidar -le dije riéndome.

No. Chau -bajándose de la micro.

Le quise gritar mi último apellido por la ventana pero me dio verguenza.

jueves, 3 de junio de 2010

Entré al Opus Dei

Revisé mi celular. Se había apagado por la batería y le había cargado luca. Llegué al portón y entró un señor de edad al que saludé como si yo fuera un Opus Dei más.

Entré a la casa y en recepción pregunté por Cristóbal.

Sí, sí se llama Cristóbal pero su apellido no me lo sé, eso sí empieza con "T" y tengo su celular -todo eso hablándole en un cuadradito de 30x30.

Mira, al fondo, subiendo las escaleras pregunta por la sala de Arquitectura.

Abrí la puerta y sentí el golpe de formalidad, orden, perfección y reglas.

Subí las escaleras mientras miraba los cuadros ordenados.

Hola, buenas tardes, estoy buscando a Cristóbal, que está en la sala de Arquitectura -le dije a un trío de nerds con lentes y camisa.

Yo te acompaño -me repondió un hueón igual a Joaquín Lavín. Eres amigo de Cristóbal, dónde estudias, qué estudias? -me preguntó con voz amable.

Soy compañero de U de él, estoy en ingenería comercial en la PUC -le respondí como si le hubiera dicho la dirección de mi casa.

Después caché que era un numerario.

Me encontré con el Cristóbal, me llevó a una sala gigante y me explicó todo.

Tengo que pagar 250 lucas al mes, igual hay gente en su volá, metidos con el tema. Cuando llego de carretear me tengo que subir por la ventana trasera, porque cierran con llave la casa a las doce y media de la noche.

¿La dura? que paja igual.

Sí. Oie, te llevo a conocer la casa poh.

Abría puertas cada tres segundos y encendía luces cada cinco. Salas de estudio, bibliotecas, salas de investigación, de diario, la famosa ventana del pecado, el oratorio. A las piezas no pude entrar, está prohibido.

Llegamos de nuevo al salón; había un piano.

Sabís tocar piano? -me preguntó.

Si, obvio desde pendejo que toco.

Toqué Comptine d'un autre été, Karma police, Claro de luna y algo de blues en una casa Opus Dei.

Me fui queriendo volver, queriéndole preguntar si con las minas no pasa naipe, si no follan y cómo se relacionan con su mundo, con las minas y su vida Opus Dei.

miércoles, 2 de junio de 2010

Amén

Me gasté cincuenta lucas en tres días. En ropa, libros y ropa. Bandera ropa usada, feria del libro en mi universidad, Providencia ropa usada y como buen chileno promalltarjetahites al París de Lyon.

Lo consumista una vez al año me consume y lo colapsador no me colapsa.

Pero igual me falta darle motor a las ideas. Nos ayudan desde Argentina y Colombia con aportes al proyecto que quiero presentar en la municipalidad donde vivo, pero no pasa naipe.

Es que se juntan a veces hartas cosas que ahogan el tiempo un poco. Un poco no más, si no es para tanto tampoco. Todavía siento que vivo en un mundo que me lo puedo tomar light, como la Inka Cola light. Por ejemplo, siempre pienso que voy a estar colapsado o estresado cuando tenga que levantarme a las seis de la mañana con el aliento a foca, irme a la pega apurado, trabajar como chino en fábrica de pescados, para llegar a mi casa más cansado que la mierda y satisfacer a mi señora. Cuático, pero ahora no vivo eso.

Se terminó Lost, mala volá.

Se lesionó Suazo, mala volá

Vi a Tiersen en la volá shuerfranchuto, mala volá

Perdió Mockus aunque haya pasado a segunda vuelta, muy mala volá.

Y voy mañana a una casa del Opus Dei, a juntarme con alguien que no conozco, que no sé como va a responder ni que me va a decir.

Providencia cerca de la Muni.

No sé qué le puedo decir. Filo, igual puede ser fácil... ¡pero igual complicado!

Con tanto prejuicio y poco juicio a veces quedo en pelota y no salen palabras.

¿Igual paso como Opus Dei?

Ehm, no. Amén.

sábado, 29 de mayo de 2010

Hueón loser

¿Querís bailar?

No.

¿Querís bailar?

No, gracias.

Pero si no hago nada...

No, en serio.

¿Querís bailar?

No.

¡Pero si no hago nada!

No quiero.

Pero qué pasa si te digo que estoy en la más buena onda.

No.

¿Querís bailar?

No.

¡Ah! ¡hueón me quemaron con un cigarro en el ojo!

¡Oye me quemaste! -agarándole el brazo a una mina rubiecita con ojitos verdecitos.

Oh, disculpa, ¿estás bien? ¿quieres tomar esto? -me dijo con acento de gringa de intercambio con una piscola con saliva extranjera.

No hueón, filo.

¿Pablo qué pasó?

Nah, soy un hueón loser y feo.

domingo, 23 de mayo de 2010

El Ulises

Se murió. Se mató. Chao vida. Chao Ulises.

Por celos, por depresión, por el alcohol, con pastillas y una cuerda.

Era el portero del colegio de mi hermano, ahora mi hermano está en el Luis Campino, pero antes estaba en el Larraín.

El colegio, que está al frente de mi casa, era como un pueblo de campo con harta tierra seca; todos se conocían.

Lo pillaron en la cancha, solo, con el frío de la lluvia y del trueno más fuerte que se ha sentido en la manzana.

Tocaron la puerta de mi casa: ¡El Ulises se mató!

Me desperté y mi vieja se puso a llorar.

jueves, 20 de mayo de 2010

Mafia escolar

Tocaban el timbre para salir. El ruido de las sillas con los lápices callendo al piso y el olor a galletas con pan guardado me hacían correr a la puerta y respirar el aire con humedad.

Metía la mano en los bolsillos de la cotona y miraba; doscientos pesos, restos de lápiz a color y diez láminas de pókemon.

Te juego una.

Ehm, dale.

Cinco golpes al cemento frío y las había perdido todas.

Había pasado la moda de las bolitas, ahora eran las láminas Salo. Después serían los tazos, las cartas mitos, el porno, los juegos online, las minas; todo complementado con el fútbol.

Caminaba solo comiendo mi unomasuno y me quedaba mirando a la Mafia Escolar. Grupos de niños que se juntaban en las esquinas más oscuras de la escuela; siempre eran tres o cuatro que miraban las láminas y planeaban su plan de acción en sus quince minutos de libertad.

Su modus operandi consistía en que uno veía las láminas de otro niño para robarle las mejores, otro tenía el capital que no superaban las doscientas láminas, otro era seco para jugar y el último vigilaba el juego.

Era un robo por confianza; veían las láminas del otro para ver si las tenían y con un movimiento calculado de los dedos y la muñeca, dejaban la lámina bajo la manga de la cotona. Es que las holográficas nadie las jugaba, no se repetían y eran las más valiosas.

El juego era simple: láminas de dos niños en una superficie plana y de concreto la cual, tras una elección de los turnos por Cachipún, el primer jugador debía pegarle con la palma de su mano a las láminas con tal de levantarlas y darle una vuelta de 180°.

Esa era toda la magia. La magia de las mafias y grupos traficantes.

Las reglas del juego eran diversas: "manitoajena" donde el mafioso contrataba a un profesional con manos lisas, cochinas y duras, pagándole una comisión por jugar; el "guate" para doblar las láminas; el "mueve" para ajustarlas y tener una mejor posición al pegar; "vuelta al mundo" donde el giro de 360° repetía la jugada y "retirá paga doble" donde el retiro del juego debía pagar una indemnización a los jugadores restantes.

Toque de timbre. Toque de queda. A los que no se iban a la sala aplicaban sanciones las autoridades de delantal blanco con lentes grandes y negros. Te fiscalizaban el juego y te incautaban todo el capital. Pasaba lo mismo en la sala. Muchos se ponían a llorar, otros trataban de abrir el estante de las cosas confiscadas. Habían perdido todo su capital; todo su prestigio de niño bacán.

Una vez fuimos a Salo. Fue para mí como si mi viejo fuera al Vaticano o mi vieja a un concierto de Arjona. Cuático el olor a papel.

Igual pocos completaban el álbum, a pocos les importaba, -a lo más al guatón mamón con plata que tenía todas las láminas que le había comprado la mamá- a todos les motivaba la ambición de las láminas. De tener prestigio. De ser el más bacán.

Para ser el más bacán o teníai que ser bueno para jugar láminas o tenías que robar. Si eras bueno, al final trabajabas en los recreos para algún matón. Si te pillaban robando, te amenazaban con un matón, un vecino, un primo, un hermano grande o el papá del pendejo víctima del robo.

Así era la ley; la ley de la mafia escolar.

martes, 18 de mayo de 2010

Lo que no funciona, funciona al final

Fui a Linares. La última vez estuve en Chépica construyendo como jefe de cuadrilla a una familia de una persona. Un abuelo que vivía con la mitad de su casa. La puerta de entrada era la puerta de su pieza.

No pudimos terminar de construir. Me sentí como si hubiera perdido el penal en el campeonato de fútbol de mi colegio. Hueá más importante en segundo medio no podía haber.

El findesemana llegué con la convicción de terminar de construir una mediagua como jefe de cuadrilla.

La terminé el domingo a las una de la madrugada.

Lo que no funciona, funciona al final creo yo. Cualquier cosa. No importa la magnitud.

Puta que me sentí cero aporte la semana que pasó. Dejé todo estancado.

Es que es como una carrera de 100 metros planos pero sin zapatillas, sin pienas, sin pista, sin competidores. Sin nada visible. No te podís mover, no ves nada.

Hay que elegir ser fuerte.

No quedarse parado.

martes, 11 de mayo de 2010

Comercial de shampoo

Hay momentos freaks en la vida, donde no sé como responder.

Hoy en las escaleras mecánicas de Tobalaba, a las ocho de la mañana, apretado como oveja, vi a mi ex polola.

Estaba en la escalera mecánica que subía más rapido y yo en la más lenta.

No la veía hace dos meses y medio.

Duramos un año y un mes.

La ví y estaba demasiado cambiada. Más producida, peinada de otra forma, con otro estilo para vestir.

Me acordé del comercial de shampoo para minas en que la protagonista va al supermercado con su nuevo look y se encuentra con el ex pololo que le pregunta si es ella realmente, con cara de "que onda lo renovada que estás y yo aquí como ahueonao".

Cerré el libro sobre cambio social cuando me di cuenta que se acababa mi escalera mecánica.

Corrí como investigador privado; ¿la dura era ella hueón?

Llegué al andén y el metro se había ido.

Me cagué de la risa y seguí leyendo en mi rutina académica matutina.

jueves, 6 de mayo de 2010

Elite cultural

Desperté. Botón para encender el notebook. Iniciando sesión. Facebook. Tienes un mensaje en la bandeja de entrada.

El director de la revista del metro de santiago me regaló dos entradas para ir a ver a Yusa, una cantante cubana.

Llegué a la U con La Ideología Alemana de Marx en la mano izquierda y le pregunté a un grupo de compañeras de mi curso.

Hola, quién me apaña a ir a ver a una cantante cubana en el Cine Arte Alameda hoy?

¡Yo te apaño! -me respondió la Shio.

Llegamos después de una caminata desde los Héroes hasta Plaza Italia. Nueve veintiocho y entramos al Hall.

Esta es la elite cultural poh Shio, puros shuer alterno freaks artistas en la volá -le dije con su saco de dormir en el brazo.

Música ambiental de exposición, copetes raros, copetes caros, esculturas, paredes cascadas, todos en la volá mística y me encontré diez lucas mientras sacaba un Le Monde Diplomatique del 2008. Me compré un Stolichnaya Ice y una Corona con pedazos de limón para la reina. ¡Cuatro lucas la hueá!

¿Hola, disculpa? ¿Cachai si ha llegado el director de la revista "Estar Ahí"?

Nunca llegó y empezó la cubana con su sabor genético. La cagó para relajar y meterme con el ritmo del ambiente.

Salud por eso poh Rocío -le dije con tono de vieja cuica.

Puta que erís enfermo, jajaja -me dijo.

Y yo con la elite cultural.

Publicidad engañosa

Acompañé al Tino y a la Katha a comprarle un regalo a sus madres en el día de las madres.

Puta que soy mal hijo pal día de la madre. Me acuerdo que la última vez que le regalé algo fue cuando carretié en una vigilia cristiana en mi colegio, después en una casa equis bailando con las minas del Universitario Ingles y terminando la noche en la casa del Pepe donde probé por primera y última vez marihuana.

En fin, llegamos al Falabella del Centro.

"Pack de pañuelos, 2x $4990"

La hicimos corta, llegamos a la caja y le pasaron los dos packs a la cajera.

Son $9980.

(ahí me metí yo)

Disculpame pero va a tener que respetar el precio, ahí dice dos packs por $4990 -le dije con tono amable.

Bueno, si quieres lo llevas, si no, no -respondiéndome con cara enojada.

Jaja, disculpa pero eso es publicidad engañosa, osea me ofreces un producto pero al final no es lo que dice?

Llegó la supervisora. Abrió el "pack" a la mala, me mostró los pañuelos en la cara.

Son dos, osea dos pañuelos por $4990 -mirándome con cara de caso cerrado.

No, pero señora, ahí si puede leer, sale "Pack de pañuelos, 2x $4990".

Bueno, si quieres compralos si no, tienes todo el derecho a no comprarlos -la misma frase de la cajera con la misma cara de enojada profesional.

No, lo voy a comprar igual al mismo precio, porque lo que usted está haciendo es publicidad engañosa.

Y de dónde sacaste eso? -ahora me miraba como si fuera un pendejo de diez años.

Eso es ley señora. Lo que tiene que hacer ahora es pedirme disculpas por el mal rato, respetar el precio original, asumir el error de Falabella y cambiar el letrero de la oferta.

Se quedó callada y me dijo con tono de comercial de TV; "Si pagas con tarjeta CMR te hago el descuento"

Señora, en el letrero no sale tarjeta CMR.

Ya, te dejo el precio como está, vamos a la caja.

Y me sentí como un winner de la justicia aunque los pañuelos no fueran míos.

martes, 4 de mayo de 2010

Volá en la volá

Proyecto histórico: Desarrollo.

¿Qué es desarrollo?

Del caballo al auto, del auto al avión.

Pero si con el caballo necesitaba ir solamante de un pueblo a otro, con el auto de una ciudad a otra y con el avión solamente de un país a otro; ¿qué desarrollo hay, si en 500 años más voy a necesitar ir de un planeta a otro y así sucesivamente?

Hay una falsa promesa de desarrollo.

What the fuck

Acabo de pararle los carros a mi vieja.

Sebastián, lee. No has leído nada.

Pero si leí -mientras movía su nave en la galaxia 2-7.

Te vienes a leer y acá al lado mío que yo te vea.

Pero cómo mamá estái aplicando hacia la cultura y la lectura una obligación, cuando la literatura es libertad? No podís hacer eso, por eso que los pendejos no leen. Por eso que nunca leí cuando estaba en el colegio, porque me obligaban a leer.

¿Es la familia, el colegio?

Hoy mi profesor de Psicología hablaba sobre el estudio de la familia en su crisis, que a los viejos los tienen de títeres y Los Simpson son una mierda.

Profesor, ¿qué texto era el que había que leer de Marx?

No sé, tienes que poner atención en la clase -me respondió sin mirarme.

¡Entendí toda su puta clase! me senté como siempre en la segunda fila y copié seis hojas con materia. Más encima me leí todos los textos para la prueba, me estudié toda su materia y me preguntó una vez sobre los temas específicos de análisis del texto de Foladori (fue el primer texto que nos leímos y el menos importante según las clases).

¿What the fuck?

¿El sistema? ¿La familia? ¿La educación?

lunes, 3 de mayo de 2010

La lluvia de ideas

Me cargaba esa palabra cuando estaba en el colegio y tenía que hacer un objeto tecnológico para Artes Manuales.

Jaja y le cargaba a la profesora cuando le decían "artes manuales" a Educación Tecnológica. Como que le bajabamos el perfil al ramo.

Este año he tenido un temporal de lluvia in my mind.

Mil ideas que se concentran en un grupo que hicimos con compañeros de mi universidad.

¡Es la OPA! la Opción por la Acción.

Suena un poco obvio el nombre, pero falta mucho por hacer. Eso me motiva.

¿Hacer qué hueón?

Hacer cosas poh' hueón.



Cine el lunes a las quince

Al final fuí a ver la película. Con la Momo y sus aros nuevos.

Se me ven muy flaites?

Ehm, no.

El Cine Arte Alameda me acordó a esos cines viejos sin maquillaje de ser picado a bonito. Una boletería de antaño, y la sala como en las películas gringas de los ochenta; cinco personas para cientonosecuántos asientos, el típico gordo que va solo y los shuers alterno freaks.

No me mató la película.

Y tú ibai a invitar a una mina trece trece a ver esta hueá -me hablaba la Momo fuerte cuando pasaba una micro por Alameda.

Jaja, da lo mismo oh, más encima ni una onda con ella -cagándome de la risa.

Cagándome de la risa.

sábado, 1 de mayo de 2010

Te creís la más linda, pero erís la más puta

¡Por la chucha quiero ver esta película!

Es la lata de estar soltero, encontrar películas que te gusten pero que no les guste a los demás y quedarte sin ver la hueá.

Con polola es otra cosa en el tema de las películas.

Soltero es un buscar a alguien que también la quiera ver.



Doble cero


Siempre pasa que enontramos freak a algo que pasó; por ejemplo las tirbus urbanas que han aparecido hace cuatro o cinco años han sido lo menos importante para mí. Sin embargo en veinte años más se va a recordar a los pokemones o pelo lais como los hippies o punkies de antaño.

Esta década 00, así como la de los ochenta y noventa, fue para los jóvenes bajo la onda egocéntrica. Los 20 post del fotolog, los 300 para el gold, las mejores fotos, las mejores poses, lo más producido posible. El facebook: mis fotos, mis opiniones, mis videos, mis amigos. El blog (jaja): mis columnas, los comentarios, más opiniones, más comentarios. El messenger: el nick con más huebás, la cuenta con más contactos. El foro: mis números de post, mi popularidad dentro de una comunidad virtual, mis mejores aportes, mis debates ganados, mi prestigio, ser newbie, usuario frencuente, moderador, moderador global, admin. Los juegos virtuales: mi cuenta, mi mono, mi level, mis mejores armas, mi prestigio, mi liderazgo en el servidor, mi guild, mi casa, ser noob, high level, game master, y yo y mi photoshop.

Y del computador a la vida cotidiana.

Los viernes en la tarde se juntan en el Eurocentro ya no jóvenes de la misma onda -como antes eran pokemones, visual, otakus, etc- , es como una cazuela de tribus urbanas. Como lo que va quedando. He cachando que se visten de negro, pelo escondido, y materiales decorativos para alimentar su personalidad 2.0, la del Madara Sasuke o del NeoGraz230. Como no tienen los emoticones o los fotolog's en la vida real, se parchan una identidad con chapitas, llaveros, orejas de gato (que simboliza la virginidad).

Esta egocultura es la que domina ahora a los introvertidos: si no puedo decirle a una mina lo que pienso, lo digo con la estética y soy malo, y soy sensible porque veo a Karatuto.

La próxima semana voy a un evento animé cosplay y todas las manos.

jueves, 22 de abril de 2010

La puerta está abierta

La música dice mucho. Otras veces no.

Ocurre que hoy vivimos más cerca de todo, puedo con un solo click ver a alguien en Japón, o ver las fotos de mi ex en cualquier momento. Estamos en una sociedad metida hasta en los espacios privados. ¿Gran sorpresa hoy? Obvio que no.

La globalización llega, toca la puerta, y se queda tratándote de mostrar que todas las puertas están abiertas. Repercute también en América Latina, como no, donde esta dinámica llega hasta los lugares donde nunca pensamos que iba a llegar, destruyendo cultura, historia y vida.

Pero hay veces en que este bichito logra adaptarse al medio, osea que también cambia. Vuela hasta la madre globalización y ¡paf! estalla latinoamérica al mundo.

No la latinoamerica de Cuba, Chavez, Shakira y Messi; sino la latinoamerica de las puertas abiertas, de la peluquera peruana que quería ser estrella muscial, la niñita de escasos recursos que se le muere el papá en un accidente y el zapatero ecuatoriano que siempre se preocupaba por lo que pasaba en el mundo.

Encienden la televisión: Israel está en conflicto con un país de nombre raro.

¡Israel, Israel, que bonito es Israel!



martes, 20 de abril de 2010

Tenemos una idea

Tenemos una idea.

Nos juntamos cinco universitarios en Irarrazabal con Macul a las 21:30; "okupamos" el mini bandejón de 5 metros por uno de ancho que está en medio de la calle.

Plantamos con flores, tierra de hoja y huebás varias.

Y nos vamos ilegalmente, dejando un cartel que diga; "Jardín comunitario, riéguenme porfavor".

A las 7:30 de la mañana ponemos un lienzo ilegalmente que diga "Día de la Tierra".

Hora "peak" y queda la cagá.

Cambio y fuera.

domingo, 18 de abril de 2010

¡Esto quiero escuchar en un carrete!

PAH!

Trolls

Hay varios seres mitológicos en esta vida; por ejemplo los Trolls.

Seres capaces de aparecer en situaciones cotidianas y sin sentido alguno sobresalir de forma fácil. Tienen atados en la casa o la mamá no los pesca, ese es su principal problema. Necesitan ser escuchados. Están pero no están, esa es su vida. Nadie les da bola. Su ambiente natural es diverso; en internet, en la calle, en el metro, en la universidad, en la televisión, etc. Cada vez son más.

Está el troll de internet: Vive especialmente en foros o comunidades virtuales donde para decir algo no se necesita tener un buen aspecto físico o algun grado de inteligencia. Llega, se toma el espacio y logra ser protagonista de algún tema de ciberconversación no por su conocimiento sobre la discusión, sino porque invierte todo. Del debate sobre astronomía, él le echa puteadas a todos. Aplica MAYUS PARA DARLE IMPORTANCIA A LO QUE ESCRIBE y abunda en latin chat buscando sexo gratis.

Está el troll ciudadano: El que siempre busca la oportunidad para sobresalir en un contexto anormal en el espacio público. Basta con que se enganche tu bolso con la chaqueta de algún troll para que empiece a hablarle al poster del mapa de las estaciones. No te mira, sino que "comenta al aire". Habitualmente espera el asiento del metro, el asiento de la micro. No tiene la fuerza para apoyarse, asi que frente a cualquier frenazo del chofer, se apoya en el cuerpo de alguna persona. Se queda parado en Tobalaba esperando asiento. No paga en el transporte, bota la basura en el piso y es el primero en criticar.

Está el troll universitario: Hipnotizado con algún críticos que habla voladas utópicas y trata de con su "elevado" conocimiento sobresalir en alguna clase. Se puede hablar de historia y sale con sus autores que hablan que todos estamos mal; se puede hablar de farándula y también sale con sus autores que dicen que todos estamos mal. Al final no hace nada, se queda con ellos, riéndose de nosotros los consumistasmachistasfacistaschinomandarineces. Prefiere no hacer nada, se contenta con comentar la clase, no aportar, sino hacer comentarios personales, rebatir las preguntas de otros, responder a sus compañeros por los profesores y te huebea al final de la clase por lo que dijiste. Es el camino más facil, criticar todo.

Y está el troll que habla puras hueás en un blog, como yo.


miércoles, 14 de abril de 2010

Buenas tardes, ¿con quién tengo el gusto?

Aló buenas tardes, mi nombre es Laura Soto, ¿con quién tengo el gusto?

Con María Paz.

María Paz, ¿se encontrará Jaime Flores?

No, está trabajando.

¿Y usted toma las decisiones de su hogar?

No... pero mi hermano sabe -pidiéndole el teléfono a mi hermana.

Okey.

¿Aló? -contesté

Aló buenas tardes, mi nombre es Laura Soto, con quién tengo el gusto?

Con Pablo.

Hola don Pablo, está Jaime Flores en casa?

No.

¿Usted puede tomar decisiones?

Si.

Bueno don Pablo, queríamos decirle que usted ha sido seleccionado como cliente preferencial de Movistar, por lo cual queremos entregarle el beneficio de dos megas a su conexión de internet y telefono ilimitado a su cuenta don Pablo. Esto sería por un monto total de 27 mil pesos don Pablo.

¿Ah? disculpeme, no la escuché, ¿me lo puede repetir?

Don Pablo, queríamos decirle que usted ha sido seleccionado como cliente preferencial de Movistar, por lo cual queremos entregarle el beneficio de dos megas a su conexión de internet y telefono ilimitado a su cuenta don Pablo. Esto sería por un monto total de 27 mil pesos don Pablo.

Pero eso no es beneficio, usted me está entregando la oferta de un plan.

Don pablo, usted tiene una cuenta que pueda traer por favor don Pablo?

Si, espereme.

(fuí a calentarme un pan con queso y volví)

¿Aló?

Alo don pablo.

Si si, busqué por todos lados y no encontré la cuenta, pero acaba de llegar mi papá... ¿quiere hablar con él?

Bueno don Pablo muchas gracias hasta luego.

(No había llegado mi viejo. Dejé el telefono encima del velador y puse mi ringtone del celular donde se habla por el fono. Lo dejé dos minutos mientras contestaba el messengger y volví al teléfono)

¿Aló? ¿cuál era su nombre?

Laura Soto. don Pablo, ¿su papá está en casa?

Se acaba de ir, pero vamos a dejar registrado en la base de datos familiar su solicitud de plan para evaluarlo en la cena. Doña Laura, la estaremos llamando en un período de 72 horas. Gracias por su atención.

Tuut Tuut

viernes, 9 de abril de 2010

Otra vez

Me voy a Curanilahue. No sé donde queda pero igual me voy.

A construir mediaguas.

Hay gente que necesita mi findesemana.

short movies

Dominación 8-bits



Fucking CHV



Out of a forest



Pigeon: Impossible

jueves, 8 de abril de 2010

Conversaciones con adultos

10:01 Lugar: Facultad de humanidades Universidad de Chile. Misión: Hablar con Gabriel Salazar, historiador chileno top para que haga una charla que estoy organizando con un compañero.

Hola, don Gabriel Salazar? soy de la universidad Alberto Hurtado, estudio Sociología y necesito su ayuda.

En qué te puedo ayudar colega?

Jaja. La verdad es que estamos investigando entre estudiantes de ciencia política y sociología su último libro y queríamos saber si nos puede ayudar con una charla para agosto o septiembre.

Cuenta conmigo, pero puedo en octubre. Estoy fuera de Chile agosto y septiembre.

Okey, en octubre entonces.

Mándame un mail y arreglamos.

Okey don Gabriel, gracias, chao.

Ah! ¿sabe usted que a los jóvenes cuando le firman su disco favorito suelen verlo como una reliquia? ¿Se puede hacer eso con este libro? -dejando el libro en su escritorio lleno de papeles.

Jaja como no, un gusto; tu nombre era?

Pablo. Pablo Flores.

Salí de su oficina como niñito con cajita feliz de mc donalds.


16:50 Lugar: Departamento de Sociología Universidad Alberto Hurtado. Misión: Hablar con la coodinadora académica para que me apoye con la charla. Personaje invitado: Secretaria del departamento.

Hola, necesito hablar con Arelis, está atendiendo?

No -me dijo mirando la pantalla llena de tablas.

Ehm, y cuándo vuelve?

En quince minutos más.

(La verdad es que también había ido ayer a buscar a Arelis. Esperé veinte minutos y no apareció)

Ah, gracias -y me senté en el sillón de espera.

(veinte minutos)

Disculpe, ya pasaron veinte minutos.

No puedo hacer nada -me miró con cara de chao.

¿Pasa esto siempre?

No puedo hacer nada por usted -volviendo al computador con tablas raras.

Okey, gracias, chao -me fui con cara de culo.

(cruzando la calle me encontré con Arelis)

Hola, pucha quería hablar con usted, pero estuve esperando veinte minutos hoy y ayer, entonces me dio lata -le dije con cara de agotado.

Lo siento, disculpame -y entramos a la recepción.

(entramos y la señora secretaria se paró con paso firme)

Arelis, quiero que hables con este niñito porque no sabe que tú estas ocupada y me dice las cosas con cara de enojado tratandome mal y contigo llega con carita feliz. Que la responsabilidad no pasa por mí y que te diga las cosas a la cara -le dijo con voz fuerte y con cara de profesora de básica.

¿Qué? jamás la traté mal señora. No debería hablar con tanta violencia.

Dile las cosas a la cara entonces -me dijo moviendo la cabeza.

Señora, le acabo de decir las cosas en la cara. No sé que le pasa, si en realidad nunca estuve enojado ni menos la traté mal. Asi que le pido que me hable sin violencia.

Bueno, asi soy yo -me dijo volviendo a mirar el computador con tablas.

Pero señora, míreme a los ojos. Míreme a los ojos primero. ¿Señora? ¿me está escuchando? míreme a la cara por último.

Es que yo trabajo hacia ese lado -señalándome con sus brazos la muralla donde estaba el computador con tablas.

Pero usted tiene un asiento donde puede moverse sin pararse, por favor míreme.

¿A ver que quieres, que te pida disculpas?.

No. Solo que sea más respetuosa y no me levante la voz. Vengo llegando hace un mes a esta carrera, no sé como funciona esto y me empieza a gritar.

Así soy yo -me dijo volviendo su cuerpo al computador con tablas.

(entré a la oficina de Arelis y salí a los veinte minutos)

Chao, gracias -le dije a la secretaria de recepción.

Chao -mirándome con cara de odio.

¿Sabe? le daría un abrazo ahora mismo, me carga terminar el día discutiendo con alguien.

No me respondió y la abracé.

Su sonrisa... sólo su sonrisa me dejó tranquilo. Me importaba una raja ella, sólo su sonrisa humana.

17:40 Fin de la misión.

martes, 6 de abril de 2010

Nueve y media

Abrí los ojos sin sentir el cuerpo pesado. Algo raro estaba pasando.

Eran las 9:30 y entraba a las 8:30 a Psicología. Perdí las dos clases seguidas.

Me importaba un raja.

Había estado toda la semana santa en el sur construyendo mediaguas para gente que para mí era más importante que tres horas de psicología.

Lo pasé increíble.

Me di cuenta que el mundo rural todavía existe. Que los alcades latinfundistas viven ahora vestidos de polo, con una blackberry en la mano y con un fundo lejos de la localidad. Que hay gente que todavía duerme sin casa y otros que con cuea tienen para comer.

Menos mal que no fue como el voluntariado de Peralillo.

Los evangélicos nos cantaban su modo de ver la vida y las réplicas nos ayudaban a no desconcentrarnos en ningún momento.

Me dió insolación.

Y me invitaron a coordinar campamentos en la zona sur de santiago así como en "Fomento". No sé mucho de lo que se trata. Quiero solamente ayudar.

Falta mucho por hacer.

¡Vamos jóvenes de Chile hueón!

miércoles, 31 de marzo de 2010

go to Chillán

Hoy viajo a Chillán. Prefiero construir mediaguas que ver las noticias, compadecerme de los que la pasan mal e irme a acostar.

Me acuerdo que veinte minutos después del terremoto, me siento al lado de mi viejo que estaba en pijama con una zafrada abrigándolo y le digo:

Papá, sorry pero me vas a tener que dejar ir a ayudar a cualquier lado del país, no necesito tu respuesta porque me voy a ir igual.

Es lo que te mueve Pablo, nunca te diría que no -me respondió sin mirarme.

Tres días después del terremoto me fui a Peralillo en la sexta región.

El sesenta por ciento de las casas destruidas; gente pidiendonos comida y durmiendo en carpas o sillones improvisados. Respiré fuerte y me tragué todo el dolor con adobe que sentía.

Es que aquí tuvimos que velar a una niñita en la calle, si la iglesia está toda destruida -me decía una señora con cara de hablar con alguien.

Llegamos al internado y nos acostamos.

Trabajamos a full, preparados hasta para sacar un cuerpo atrapado, sacando escombros y creyéndonos inmunes a todo por que nos habían vacunado contra el tétano.

Nos veían como súper héores. Nosotros queríamos ayudar. Es que eramos los primeros en llegar a Peralillo y los medios de comunicación no llegaron hasta la primera semana.

Llegó la noche y me di cuenta que los jefes no fueron líderes, los líderes no fueron jefes y los voluntarios no fueron voluntarios.

En el internado salía copete por todos lados. Ya me habían pedido mis barras de cereal en la mañana porque no teníamos con qué tomar desayuno y ahora veía al jefe del voluntariado raja de curado.

Lo fuí a acostar, lo di vuelta para que no se tragara el vómito y me fui a mi cama.

Me pude dormir a las 3:30 de la madrugada.

Nos levantabamos a las 7:30.

Oie hueón, te cuento una hueá? Ayer tuve sexo hueón. Estuvo fome pero igual hueón, sexo -me hablaba un hueón que estudiaba medicina.

Estuve tres días.

Pesque mis hueás y me fuí a Santiago. Con una experiencia la raja en solidaridad pero asquerosa en organización.

domingo, 28 de marzo de 2010

¡Suegrito, cuñao!

Hoy tengo una comida familiar; mi vieja estuvo de cumpleaños y el Pepo nos invitó a su casa para hacer un asado.

Mi hermana hace un año que está cambiada. Es su carácter, su modo de ver la vida, la que la hacen ser la chica RBD de la familia. Y hace un año que está pololeando con un tipo que le importa una raja nuestra familia.

Es de la onda reggae urbano movimientoriginal, moreno, bajo de estatura, tiene veintiún años y estudia en la Universidad del Pacífico.

Como que siempre nos caga la onda y mi hermana le importa una raja. Total carpe diem, paz y amor, carrete y bacilón.

Ayer mi viejo se peleó con la Mary. Fue cuático, aunque siempre le decimos que este compadre la tiene cambiá. Es que era el cumpleaños de mi viejo y ella llegó a las doce de la noche.

Pablo, ya me voy a acostar, si ya no llegó -me decía cabeceando en la mesa con la torta apagada.

Esperemos un poco más papá, si ya va llegar.

Hoy el compadre va a la comida familiar.

Mi viejo no lo puede ver.

¡Yo a veces tampoco hueón!

viernes, 26 de marzo de 2010

Cumpleaños de niño

Me levantaba de mi cama para ver encima de mis juguetes la carta de invitación; letra de mamá, números raros y un payaso dibujado en la tarjeta. Hoy tenía cumpleaños.

Y no me vestía como yo quería, me vestía mi mamá. Ropa formal de niño, camisa cuadrillé y pantalones cotelé. Parecía fiesta de graduación peque. De la mano con mi mamá caminaba hasta llegar a la casa de mi compañero de Pre-kinder; siempre era una calle rara de nombre de persona rara. Jorge Dubornais #864, bien de barrio la calle y con hartos árboles.

Mi mamá toca el timbre y sale la mamá de mi compañero a abrir.

Hola; pero que caballero está el Pablito, pasa gaia un ratito pa' conversar poh.

Entraba por el jardín y de a poco escuchaba la música. ¡Cachueros 96'! mi casette favorito con la nueva canción de "La Mosca". Saludo a mi amigo y le doy el regalo.

Dígale gracias mijito -le dice la mamá

Grashias -y corre a jugar con otros niños.

Miro al living y todos los papás en su onda, mi vieja ya se había ido. Me quedo parado viendo el ambiente con olor a shampú manzanilla y souffles de queso. El cumpleañero no estaba ni ahí conmigo, no había nadie de mi curso y todos sus invitados eran vecinos.

¡A la mesa niñitos! gritaba la mamá con un cigarro en la mano.

Me sentaba en la mesa llena de colores. Mantel blanco con "feliz cumpleaños" por todos lados y los gorros que nos teníamos que poner; nos obligaban para la foto. Siempre me apretó el elástico, me dolía y se amarraba al pelo. Cantabamos cumpleaños feliz, los mas choros el cumpleaños fatal y empezabamos a comer.

Salían los artistas de una. Los que hacían figuras con ramitas y souffles de queso y el gil que siempre se le caía el vaso de bebida. Corría la bebida por toda la mesa. Nunca pasé un cumpleaños sin que pasara eso.

Me sirvió la mamá en la botella de vidrio cocacola y quedé satisfecho. No quería torta. No cachaba como soplar las serpentinas asi que me las guardaba en el bolsillo. Papa frita mezclada con coca cola en el mantel y Cachureos de soundtrack. No faltaba el tarado que bailaba cuando ponían la canción de La Mosca.

"¡Es es una mosca! ¡Es es una mosca!"

Y jugabamos a las escondidas. Se fué a la chucha lo formal y la regla de que no me podia ensuciar. Me escondí en el jardín, atrás de las plantas destrosadas de la mamá y me dieron ganas de hacer pipí. Hice ahí, en las flores con olor a tierra mojada.

Oie el Rubén está contando -aparecía un niño del cumpleaños.

Oh, si. Escondamosno aquí; yo te aviso -le decía con voz de Power Rangers.

¿Te gustan los power rangers? a mi me gusta el Blac.

Es mejor el Red -le repondía con cara de sabermelas todas.

Fue el amigo del día. Era el primo y no cachaba a nadie, igual que yo. Los power rangers perfectos. Nos transformamos en megazords y pudimos gritar juntos "¡Un dos tres por mí!"

Después a abrir los regalos todos juntos. Menos mal que los abrían al azar y no decían quien lo había regalado; mi vieja siempre tuvo la manía de comprar tazas del ekono con una pelota de futbol para niño o una de flores para niña, total salían luca.

De a poco se iban los invitados y me quedaba solo denuevo; pensaba que mi mamá se había olvidado de mí para siempre. Me dolía la guata y me daba pena. Cuando estaba a punto de ponerme a llorar llegaba, un beso con olor a rush y nos ibamos a la casa.

Y caminaba a mi casa, con el cielo color naranja, contándole a mi vieja que me transformé en el megazords power ranger rojo y había agarrado muchos dulces en la piñata.