sábado, 29 de mayo de 2010

Hueón loser

¿Querís bailar?

No.

¿Querís bailar?

No, gracias.

Pero si no hago nada...

No, en serio.

¿Querís bailar?

No.

¡Pero si no hago nada!

No quiero.

Pero qué pasa si te digo que estoy en la más buena onda.

No.

¿Querís bailar?

No.

¡Ah! ¡hueón me quemaron con un cigarro en el ojo!

¡Oye me quemaste! -agarándole el brazo a una mina rubiecita con ojitos verdecitos.

Oh, disculpa, ¿estás bien? ¿quieres tomar esto? -me dijo con acento de gringa de intercambio con una piscola con saliva extranjera.

No hueón, filo.

¿Pablo qué pasó?

Nah, soy un hueón loser y feo.

domingo, 23 de mayo de 2010

El Ulises

Se murió. Se mató. Chao vida. Chao Ulises.

Por celos, por depresión, por el alcohol, con pastillas y una cuerda.

Era el portero del colegio de mi hermano, ahora mi hermano está en el Luis Campino, pero antes estaba en el Larraín.

El colegio, que está al frente de mi casa, era como un pueblo de campo con harta tierra seca; todos se conocían.

Lo pillaron en la cancha, solo, con el frío de la lluvia y del trueno más fuerte que se ha sentido en la manzana.

Tocaron la puerta de mi casa: ¡El Ulises se mató!

Me desperté y mi vieja se puso a llorar.

jueves, 20 de mayo de 2010

Mafia escolar

Tocaban el timbre para salir. El ruido de las sillas con los lápices callendo al piso y el olor a galletas con pan guardado me hacían correr a la puerta y respirar el aire con humedad.

Metía la mano en los bolsillos de la cotona y miraba; doscientos pesos, restos de lápiz a color y diez láminas de pókemon.

Te juego una.

Ehm, dale.

Cinco golpes al cemento frío y las había perdido todas.

Había pasado la moda de las bolitas, ahora eran las láminas Salo. Después serían los tazos, las cartas mitos, el porno, los juegos online, las minas; todo complementado con el fútbol.

Caminaba solo comiendo mi unomasuno y me quedaba mirando a la Mafia Escolar. Grupos de niños que se juntaban en las esquinas más oscuras de la escuela; siempre eran tres o cuatro que miraban las láminas y planeaban su plan de acción en sus quince minutos de libertad.

Su modus operandi consistía en que uno veía las láminas de otro niño para robarle las mejores, otro tenía el capital que no superaban las doscientas láminas, otro era seco para jugar y el último vigilaba el juego.

Era un robo por confianza; veían las láminas del otro para ver si las tenían y con un movimiento calculado de los dedos y la muñeca, dejaban la lámina bajo la manga de la cotona. Es que las holográficas nadie las jugaba, no se repetían y eran las más valiosas.

El juego era simple: láminas de dos niños en una superficie plana y de concreto la cual, tras una elección de los turnos por Cachipún, el primer jugador debía pegarle con la palma de su mano a las láminas con tal de levantarlas y darle una vuelta de 180°.

Esa era toda la magia. La magia de las mafias y grupos traficantes.

Las reglas del juego eran diversas: "manitoajena" donde el mafioso contrataba a un profesional con manos lisas, cochinas y duras, pagándole una comisión por jugar; el "guate" para doblar las láminas; el "mueve" para ajustarlas y tener una mejor posición al pegar; "vuelta al mundo" donde el giro de 360° repetía la jugada y "retirá paga doble" donde el retiro del juego debía pagar una indemnización a los jugadores restantes.

Toque de timbre. Toque de queda. A los que no se iban a la sala aplicaban sanciones las autoridades de delantal blanco con lentes grandes y negros. Te fiscalizaban el juego y te incautaban todo el capital. Pasaba lo mismo en la sala. Muchos se ponían a llorar, otros trataban de abrir el estante de las cosas confiscadas. Habían perdido todo su capital; todo su prestigio de niño bacán.

Una vez fuimos a Salo. Fue para mí como si mi viejo fuera al Vaticano o mi vieja a un concierto de Arjona. Cuático el olor a papel.

Igual pocos completaban el álbum, a pocos les importaba, -a lo más al guatón mamón con plata que tenía todas las láminas que le había comprado la mamá- a todos les motivaba la ambición de las láminas. De tener prestigio. De ser el más bacán.

Para ser el más bacán o teníai que ser bueno para jugar láminas o tenías que robar. Si eras bueno, al final trabajabas en los recreos para algún matón. Si te pillaban robando, te amenazaban con un matón, un vecino, un primo, un hermano grande o el papá del pendejo víctima del robo.

Así era la ley; la ley de la mafia escolar.

martes, 18 de mayo de 2010

Lo que no funciona, funciona al final

Fui a Linares. La última vez estuve en Chépica construyendo como jefe de cuadrilla a una familia de una persona. Un abuelo que vivía con la mitad de su casa. La puerta de entrada era la puerta de su pieza.

No pudimos terminar de construir. Me sentí como si hubiera perdido el penal en el campeonato de fútbol de mi colegio. Hueá más importante en segundo medio no podía haber.

El findesemana llegué con la convicción de terminar de construir una mediagua como jefe de cuadrilla.

La terminé el domingo a las una de la madrugada.

Lo que no funciona, funciona al final creo yo. Cualquier cosa. No importa la magnitud.

Puta que me sentí cero aporte la semana que pasó. Dejé todo estancado.

Es que es como una carrera de 100 metros planos pero sin zapatillas, sin pienas, sin pista, sin competidores. Sin nada visible. No te podís mover, no ves nada.

Hay que elegir ser fuerte.

No quedarse parado.

martes, 11 de mayo de 2010

Comercial de shampoo

Hay momentos freaks en la vida, donde no sé como responder.

Hoy en las escaleras mecánicas de Tobalaba, a las ocho de la mañana, apretado como oveja, vi a mi ex polola.

Estaba en la escalera mecánica que subía más rapido y yo en la más lenta.

No la veía hace dos meses y medio.

Duramos un año y un mes.

La ví y estaba demasiado cambiada. Más producida, peinada de otra forma, con otro estilo para vestir.

Me acordé del comercial de shampoo para minas en que la protagonista va al supermercado con su nuevo look y se encuentra con el ex pololo que le pregunta si es ella realmente, con cara de "que onda lo renovada que estás y yo aquí como ahueonao".

Cerré el libro sobre cambio social cuando me di cuenta que se acababa mi escalera mecánica.

Corrí como investigador privado; ¿la dura era ella hueón?

Llegué al andén y el metro se había ido.

Me cagué de la risa y seguí leyendo en mi rutina académica matutina.

jueves, 6 de mayo de 2010

Elite cultural

Desperté. Botón para encender el notebook. Iniciando sesión. Facebook. Tienes un mensaje en la bandeja de entrada.

El director de la revista del metro de santiago me regaló dos entradas para ir a ver a Yusa, una cantante cubana.

Llegué a la U con La Ideología Alemana de Marx en la mano izquierda y le pregunté a un grupo de compañeras de mi curso.

Hola, quién me apaña a ir a ver a una cantante cubana en el Cine Arte Alameda hoy?

¡Yo te apaño! -me respondió la Shio.

Llegamos después de una caminata desde los Héroes hasta Plaza Italia. Nueve veintiocho y entramos al Hall.

Esta es la elite cultural poh Shio, puros shuer alterno freaks artistas en la volá -le dije con su saco de dormir en el brazo.

Música ambiental de exposición, copetes raros, copetes caros, esculturas, paredes cascadas, todos en la volá mística y me encontré diez lucas mientras sacaba un Le Monde Diplomatique del 2008. Me compré un Stolichnaya Ice y una Corona con pedazos de limón para la reina. ¡Cuatro lucas la hueá!

¿Hola, disculpa? ¿Cachai si ha llegado el director de la revista "Estar Ahí"?

Nunca llegó y empezó la cubana con su sabor genético. La cagó para relajar y meterme con el ritmo del ambiente.

Salud por eso poh Rocío -le dije con tono de vieja cuica.

Puta que erís enfermo, jajaja -me dijo.

Y yo con la elite cultural.

Publicidad engañosa

Acompañé al Tino y a la Katha a comprarle un regalo a sus madres en el día de las madres.

Puta que soy mal hijo pal día de la madre. Me acuerdo que la última vez que le regalé algo fue cuando carretié en una vigilia cristiana en mi colegio, después en una casa equis bailando con las minas del Universitario Ingles y terminando la noche en la casa del Pepe donde probé por primera y última vez marihuana.

En fin, llegamos al Falabella del Centro.

"Pack de pañuelos, 2x $4990"

La hicimos corta, llegamos a la caja y le pasaron los dos packs a la cajera.

Son $9980.

(ahí me metí yo)

Disculpame pero va a tener que respetar el precio, ahí dice dos packs por $4990 -le dije con tono amable.

Bueno, si quieres lo llevas, si no, no -respondiéndome con cara enojada.

Jaja, disculpa pero eso es publicidad engañosa, osea me ofreces un producto pero al final no es lo que dice?

Llegó la supervisora. Abrió el "pack" a la mala, me mostró los pañuelos en la cara.

Son dos, osea dos pañuelos por $4990 -mirándome con cara de caso cerrado.

No, pero señora, ahí si puede leer, sale "Pack de pañuelos, 2x $4990".

Bueno, si quieres compralos si no, tienes todo el derecho a no comprarlos -la misma frase de la cajera con la misma cara de enojada profesional.

No, lo voy a comprar igual al mismo precio, porque lo que usted está haciendo es publicidad engañosa.

Y de dónde sacaste eso? -ahora me miraba como si fuera un pendejo de diez años.

Eso es ley señora. Lo que tiene que hacer ahora es pedirme disculpas por el mal rato, respetar el precio original, asumir el error de Falabella y cambiar el letrero de la oferta.

Se quedó callada y me dijo con tono de comercial de TV; "Si pagas con tarjeta CMR te hago el descuento"

Señora, en el letrero no sale tarjeta CMR.

Ya, te dejo el precio como está, vamos a la caja.

Y me sentí como un winner de la justicia aunque los pañuelos no fueran míos.

martes, 4 de mayo de 2010

Volá en la volá

Proyecto histórico: Desarrollo.

¿Qué es desarrollo?

Del caballo al auto, del auto al avión.

Pero si con el caballo necesitaba ir solamante de un pueblo a otro, con el auto de una ciudad a otra y con el avión solamente de un país a otro; ¿qué desarrollo hay, si en 500 años más voy a necesitar ir de un planeta a otro y así sucesivamente?

Hay una falsa promesa de desarrollo.

What the fuck

Acabo de pararle los carros a mi vieja.

Sebastián, lee. No has leído nada.

Pero si leí -mientras movía su nave en la galaxia 2-7.

Te vienes a leer y acá al lado mío que yo te vea.

Pero cómo mamá estái aplicando hacia la cultura y la lectura una obligación, cuando la literatura es libertad? No podís hacer eso, por eso que los pendejos no leen. Por eso que nunca leí cuando estaba en el colegio, porque me obligaban a leer.

¿Es la familia, el colegio?

Hoy mi profesor de Psicología hablaba sobre el estudio de la familia en su crisis, que a los viejos los tienen de títeres y Los Simpson son una mierda.

Profesor, ¿qué texto era el que había que leer de Marx?

No sé, tienes que poner atención en la clase -me respondió sin mirarme.

¡Entendí toda su puta clase! me senté como siempre en la segunda fila y copié seis hojas con materia. Más encima me leí todos los textos para la prueba, me estudié toda su materia y me preguntó una vez sobre los temas específicos de análisis del texto de Foladori (fue el primer texto que nos leímos y el menos importante según las clases).

¿What the fuck?

¿El sistema? ¿La familia? ¿La educación?

lunes, 3 de mayo de 2010

La lluvia de ideas

Me cargaba esa palabra cuando estaba en el colegio y tenía que hacer un objeto tecnológico para Artes Manuales.

Jaja y le cargaba a la profesora cuando le decían "artes manuales" a Educación Tecnológica. Como que le bajabamos el perfil al ramo.

Este año he tenido un temporal de lluvia in my mind.

Mil ideas que se concentran en un grupo que hicimos con compañeros de mi universidad.

¡Es la OPA! la Opción por la Acción.

Suena un poco obvio el nombre, pero falta mucho por hacer. Eso me motiva.

¿Hacer qué hueón?

Hacer cosas poh' hueón.



Cine el lunes a las quince

Al final fuí a ver la película. Con la Momo y sus aros nuevos.

Se me ven muy flaites?

Ehm, no.

El Cine Arte Alameda me acordó a esos cines viejos sin maquillaje de ser picado a bonito. Una boletería de antaño, y la sala como en las películas gringas de los ochenta; cinco personas para cientonosecuántos asientos, el típico gordo que va solo y los shuers alterno freaks.

No me mató la película.

Y tú ibai a invitar a una mina trece trece a ver esta hueá -me hablaba la Momo fuerte cuando pasaba una micro por Alameda.

Jaja, da lo mismo oh, más encima ni una onda con ella -cagándome de la risa.

Cagándome de la risa.

sábado, 1 de mayo de 2010

Te creís la más linda, pero erís la más puta

¡Por la chucha quiero ver esta película!

Es la lata de estar soltero, encontrar películas que te gusten pero que no les guste a los demás y quedarte sin ver la hueá.

Con polola es otra cosa en el tema de las películas.

Soltero es un buscar a alguien que también la quiera ver.



Doble cero


Siempre pasa que enontramos freak a algo que pasó; por ejemplo las tirbus urbanas que han aparecido hace cuatro o cinco años han sido lo menos importante para mí. Sin embargo en veinte años más se va a recordar a los pokemones o pelo lais como los hippies o punkies de antaño.

Esta década 00, así como la de los ochenta y noventa, fue para los jóvenes bajo la onda egocéntrica. Los 20 post del fotolog, los 300 para el gold, las mejores fotos, las mejores poses, lo más producido posible. El facebook: mis fotos, mis opiniones, mis videos, mis amigos. El blog (jaja): mis columnas, los comentarios, más opiniones, más comentarios. El messenger: el nick con más huebás, la cuenta con más contactos. El foro: mis números de post, mi popularidad dentro de una comunidad virtual, mis mejores aportes, mis debates ganados, mi prestigio, ser newbie, usuario frencuente, moderador, moderador global, admin. Los juegos virtuales: mi cuenta, mi mono, mi level, mis mejores armas, mi prestigio, mi liderazgo en el servidor, mi guild, mi casa, ser noob, high level, game master, y yo y mi photoshop.

Y del computador a la vida cotidiana.

Los viernes en la tarde se juntan en el Eurocentro ya no jóvenes de la misma onda -como antes eran pokemones, visual, otakus, etc- , es como una cazuela de tribus urbanas. Como lo que va quedando. He cachando que se visten de negro, pelo escondido, y materiales decorativos para alimentar su personalidad 2.0, la del Madara Sasuke o del NeoGraz230. Como no tienen los emoticones o los fotolog's en la vida real, se parchan una identidad con chapitas, llaveros, orejas de gato (que simboliza la virginidad).

Esta egocultura es la que domina ahora a los introvertidos: si no puedo decirle a una mina lo que pienso, lo digo con la estética y soy malo, y soy sensible porque veo a Karatuto.

La próxima semana voy a un evento animé cosplay y todas las manos.