miércoles, 16 de junio de 2010

Una moneda de cien, una de cincuenta y dos de diez

Y ganó Chile. Igual faltó el segundo gol.

Lo ví en mi casa. Solo, pero me sentía allá hueón. Fue la zorra esa hueá.

A las 11:00 tenía que juntarme con el director de la coorporación cultural de La Reina.

Me fué la raja, demostramos confianza y lo convencímos con la Trini, muy buena volá.

Pa' la PUC, churrasco de $1700 y con el maestro Larraín.

Después a la CEP; medios de comunicación y delincuencia. De lo que va del año han muerto 8 reos, más de 500 apuñalados, hay plagas de sarna y el estado no les da almuerzo. 2500 reos es la capacidad máxima de la cárcel: hay actualmente 7350, existen 5000 compadres con orden de captura. Que si se viene una huelga "hambrienta", donde luchen por mejores condiciones, el gobierno de va a la mierda.

Salí con $170 pesos en la billetera. Fuí a comprar algo en un local del metro.

Hola, qué hay de $170?

A ver, dame los $170... elige cualquier cosa.

Cualquier cosa? -le dije pa' la cagá.

Sí, saca nomás, renuncié hoy, estoy chata de esta hueá.

Me compré una barra de manjar artesanal de $800 por una moneda de cien, una de cincuenta y dos de diez.

lunes, 14 de junio de 2010

Hablando con Jorge Gonzalez

Llegó mi hermano amurrado. Como pendejo que está a punto de llorar pero no llora. Le robaron el celular en el metro.

¿Qué pasó hueón?

Na' me robaron el celular en el metro, un flaite culiao, duró una semana la hueá -me dijo.

Descolgué el teléfono de mi casa y llamé. Tres veces me cortaron; la cuarta me respondieron.

Aló? -me respondía un viejo con tono culto-flaite.

Aló, este celular es de mi hermano, por qué lo tiene usted?

Ah, no me... me lo encontré.

Ya... y cómo lo podemos hacer para que me lo devuelva?

Yo, yo no puedo, vivo en una villa de Buin.

Pero nos podemos juntar?

Sí, mañana en el centro a las 7 de la tarde.

Mejor en el metro Tobalaba a las 7, le tinca?

Ya.

Tiene usted un celular para contactarme con usted?

No, no tengo, sólo este.

Y su número de casa cuál es?

No, no tengo teléfono.

Y algún mail?

Tampoco, todavía no llega el interné a la villa.

Usted cómo se llama, disculpe?

Jorge Gonzalez, como el de los prisioneros.

Já. Y... entonces mañana a las 7 de la tarde en Tobalaba, puedo confiar en usted, cierto?

Si, si.

Okey, chao.

Chao.

(¡Chao, conchetumadre!)

lunes, 7 de junio de 2010

Formas de celebrar un cumpleaños

Materiales: Un pinguino o manqueque, una vela, fósforos o encendedor.
Lugar: Vagón del metro.
Horario: Lunes rutinario a las 7:50 de la mañana.

¡Hola Jose! Feliz cumpleaños! apúrate que van a cerrar las puertas de tren!

(entrar al tren)

¿Te han celebrado un cumpleaños en el metro? Es que invité a él a ella, a él, a él y todos los que ves ahora.

(poner encima del pastelito una vela y encender con los fósforos o encendedor)

Pablo hueón que verguenza.

¡Cumpleaños feliz, te deseamos a tí, cumpleaños Josefina, que los cumplas feliz!

¡Apaga las velas pos pava, todos te están mirando!

sábado, 5 de junio de 2010

Por San Carlos de Apoquindo

Fue medio raro. Me levanté como si fuera Lunes a presentar el proyecto a la biblioteca de la municipalidad de La Reina. Todo la raja, el tipo encargado de la biblioteca me apañó demasiado.

Corriendo tomé la 403. Llamé a mi casa; no había nadie. Me bajé para cambiarme los pantalones arrugados y comerme un pan con jamón y queso. Denuevo la 403 y llegué al Centro.

Hoy es el día mundial del medio ambiente, hubo una marcha shuer loca por huérfanos empezando en La Moneda. Me encontré con la Coni que hace tiempo no la veía.

¡Buena hueón!

¡Buena Coni, tanto tiempo, t'ai más mina!

Y me fuí en la volá hablando de Guerrilla Gardening.

Llegamos a Plaza Brasil con la Camila Moreno cantando y Joe Vasconcellos después.

Después a cruzar Santiago en Metro hasta San Carlos de Apoquindo. Metro los Dominicos: otra hueá. Vacío y con más señoras trabajadoras puertas adentro que con pelo lais.

Tomé la micro. No sabía a donde chucha me tenía que bajar. Me senté y tres asientos más adelante, al frente mío, había una mina muy bonita. Mientras leía el Le Monde pensaba como mierda le podía hablar sin que fuera jote. Mágicamente se bajaron todos; no sabía donde bajarme.

¿Disculpa, -sin pararme del asiento- sabís si esta micro llega al estadio?

Ehm sí. Te tienes que bajar tres cuadras más allá. ¿Oye, tú estabas en la marcha del medioambiente o no?

(cuático hueón) Jaja sí, por qué?

Porque te ví ahí, vengo llegando de allá -parándose del asiento.

¿La dura? que buena y, ehm, que estabas, osea que con quién estabas?

Con unas amigas del cole.

Ah, osea que vas en el colegio todavía... -le dije.

No, me tomé un año. Y cómo te llamai? -me preguntó.

Ehh, Pablo -le respondí con voz media rara.

Pero Pablo cuánto, pa agregarte a Facebook...

Pablo Flores Pineda. Se te va a olvidar -le dije riéndome.

No. Chau -bajándose de la micro.

Le quise gritar mi último apellido por la ventana pero me dio verguenza.

jueves, 3 de junio de 2010

Entré al Opus Dei

Revisé mi celular. Se había apagado por la batería y le había cargado luca. Llegué al portón y entró un señor de edad al que saludé como si yo fuera un Opus Dei más.

Entré a la casa y en recepción pregunté por Cristóbal.

Sí, sí se llama Cristóbal pero su apellido no me lo sé, eso sí empieza con "T" y tengo su celular -todo eso hablándole en un cuadradito de 30x30.

Mira, al fondo, subiendo las escaleras pregunta por la sala de Arquitectura.

Abrí la puerta y sentí el golpe de formalidad, orden, perfección y reglas.

Subí las escaleras mientras miraba los cuadros ordenados.

Hola, buenas tardes, estoy buscando a Cristóbal, que está en la sala de Arquitectura -le dije a un trío de nerds con lentes y camisa.

Yo te acompaño -me repondió un hueón igual a Joaquín Lavín. Eres amigo de Cristóbal, dónde estudias, qué estudias? -me preguntó con voz amable.

Soy compañero de U de él, estoy en ingenería comercial en la PUC -le respondí como si le hubiera dicho la dirección de mi casa.

Después caché que era un numerario.

Me encontré con el Cristóbal, me llevó a una sala gigante y me explicó todo.

Tengo que pagar 250 lucas al mes, igual hay gente en su volá, metidos con el tema. Cuando llego de carretear me tengo que subir por la ventana trasera, porque cierran con llave la casa a las doce y media de la noche.

¿La dura? que paja igual.

Sí. Oie, te llevo a conocer la casa poh.

Abría puertas cada tres segundos y encendía luces cada cinco. Salas de estudio, bibliotecas, salas de investigación, de diario, la famosa ventana del pecado, el oratorio. A las piezas no pude entrar, está prohibido.

Llegamos de nuevo al salón; había un piano.

Sabís tocar piano? -me preguntó.

Si, obvio desde pendejo que toco.

Toqué Comptine d'un autre été, Karma police, Claro de luna y algo de blues en una casa Opus Dei.

Me fui queriendo volver, queriéndole preguntar si con las minas no pasa naipe, si no follan y cómo se relacionan con su mundo, con las minas y su vida Opus Dei.

miércoles, 2 de junio de 2010

Amén

Me gasté cincuenta lucas en tres días. En ropa, libros y ropa. Bandera ropa usada, feria del libro en mi universidad, Providencia ropa usada y como buen chileno promalltarjetahites al París de Lyon.

Lo consumista una vez al año me consume y lo colapsador no me colapsa.

Pero igual me falta darle motor a las ideas. Nos ayudan desde Argentina y Colombia con aportes al proyecto que quiero presentar en la municipalidad donde vivo, pero no pasa naipe.

Es que se juntan a veces hartas cosas que ahogan el tiempo un poco. Un poco no más, si no es para tanto tampoco. Todavía siento que vivo en un mundo que me lo puedo tomar light, como la Inka Cola light. Por ejemplo, siempre pienso que voy a estar colapsado o estresado cuando tenga que levantarme a las seis de la mañana con el aliento a foca, irme a la pega apurado, trabajar como chino en fábrica de pescados, para llegar a mi casa más cansado que la mierda y satisfacer a mi señora. Cuático, pero ahora no vivo eso.

Se terminó Lost, mala volá.

Se lesionó Suazo, mala volá

Vi a Tiersen en la volá shuerfranchuto, mala volá

Perdió Mockus aunque haya pasado a segunda vuelta, muy mala volá.

Y voy mañana a una casa del Opus Dei, a juntarme con alguien que no conozco, que no sé como va a responder ni que me va a decir.

Providencia cerca de la Muni.

No sé qué le puedo decir. Filo, igual puede ser fácil... ¡pero igual complicado!

Con tanto prejuicio y poco juicio a veces quedo en pelota y no salen palabras.

¿Igual paso como Opus Dei?

Ehm, no. Amén.