miércoles, 31 de marzo de 2010

go to Chillán

Hoy viajo a Chillán. Prefiero construir mediaguas que ver las noticias, compadecerme de los que la pasan mal e irme a acostar.

Me acuerdo que veinte minutos después del terremoto, me siento al lado de mi viejo que estaba en pijama con una zafrada abrigándolo y le digo:

Papá, sorry pero me vas a tener que dejar ir a ayudar a cualquier lado del país, no necesito tu respuesta porque me voy a ir igual.

Es lo que te mueve Pablo, nunca te diría que no -me respondió sin mirarme.

Tres días después del terremoto me fui a Peralillo en la sexta región.

El sesenta por ciento de las casas destruidas; gente pidiendonos comida y durmiendo en carpas o sillones improvisados. Respiré fuerte y me tragué todo el dolor con adobe que sentía.

Es que aquí tuvimos que velar a una niñita en la calle, si la iglesia está toda destruida -me decía una señora con cara de hablar con alguien.

Llegamos al internado y nos acostamos.

Trabajamos a full, preparados hasta para sacar un cuerpo atrapado, sacando escombros y creyéndonos inmunes a todo por que nos habían vacunado contra el tétano.

Nos veían como súper héores. Nosotros queríamos ayudar. Es que eramos los primeros en llegar a Peralillo y los medios de comunicación no llegaron hasta la primera semana.

Llegó la noche y me di cuenta que los jefes no fueron líderes, los líderes no fueron jefes y los voluntarios no fueron voluntarios.

En el internado salía copete por todos lados. Ya me habían pedido mis barras de cereal en la mañana porque no teníamos con qué tomar desayuno y ahora veía al jefe del voluntariado raja de curado.

Lo fuí a acostar, lo di vuelta para que no se tragara el vómito y me fui a mi cama.

Me pude dormir a las 3:30 de la madrugada.

Nos levantabamos a las 7:30.

Oie hueón, te cuento una hueá? Ayer tuve sexo hueón. Estuvo fome pero igual hueón, sexo -me hablaba un hueón que estudiaba medicina.

Estuve tres días.

Pesque mis hueás y me fuí a Santiago. Con una experiencia la raja en solidaridad pero asquerosa en organización.

5 comentarios:

  1. Alabo tu iniciativa.
    En las horas siguientes al terremoto, lamenté no poder estar en alguno de los lugares más afectados ayudando (una hija pequeña y un problema de salud me lo impedían).
    Me estremece sin embargo esas noches de copete que cuentas, aunque tal vez era un modo de huir de la realidad que os tocó ver y vivir.
    Que sea provechosa tu estancia en Chillán y ojalá puedas ayudar a mucha gente.
    Un abrazo

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  2. Me lo contaste hoy y espero qe no se repita y esta vez logres completar tu misión. Lo social es tu eje, un año de conocerte y fue fácil saber qe es lo qe te gusta, por lo qe deseas trabajar.
    Con lo anterior uno se da cuenta la clase de gente qe va a los voluntariados, hay algunos qe van a puro figurar.
    Besos.

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  3. gracias x tu saludo :)
    Que wena que hayas ido a ayudar pero al igual que Alís leer eso de que taban raja curaos me dio como cosa o.o

    Saludos y suerte en Chillán!

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  4. falta gente como tu en el mundo... enchile...
    eso es lo unico que no me gusta de los voluntariados.. .hay gente que , lamentablemente, va a puro tomar, sexo y weas amorfas... ni un respeto por el DOLOR de la gente.
    Saludos:D

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  5. Como dijo V* hay algunos que solo van a figurar...
    Pero así como tu hay muchos que trabajan porque realmente tienen un poco de conciencia social
    Sigue con tus ideales, así motivas a quienes están a tu lado y poco a poco el mundo se va a poner mejor, yo tengo fe en eso.

    Abrazos!

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