Caña de pescar y un televisor encendido en la oreja. En cama, el sonido del pijama con el plumón suenan como rastrillo en el cemento. La aspiradora que te aspira la cara deforme. En el baño, un espejo; cara pálida desfazada dos segundos por movimiento facial. La velocidad del cuerpo es más lenta que el de las neuronas. Sol de mierda, no quiero luz.
No más tequila.
miércoles, 14 de julio de 2010
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Perfectamente definida la sensación de una resaca (caña, que ya avisabas en el título, pero mi mente española tardó en relacionar...).
ResponderEliminarUn abrazo
PD. Yo prefiero ron